HISTORIA DEL BALONMANO EN SAN JUAN DE LA MAGUANA
El balonmano ocupa un
lugar importante dentro de la historia deportiva de San Juan de la Maguana.
Aunque hoy no tiene la misma presencia pública que otras disciplinas, sus
primeros pasos estuvieron marcados por el esfuerzo de profesores de educación
física, entrenadores, atletas y familias que contribuyeron a convertirlo en una
disciplina de referencia en la provincia.
Los primeros pasos: la década de 1980
De
acuerdo con una investigación académica sobre la historia del balonmano en San
Juan, sus inicios se remontan a la década de 1980, vinculados al profesor de
Educación Física Ramón Ortiz, maestro de la escuela Francisco del Rosario
Sánchez.
En esa
primera etapa también tuvo participación la familia Baca, procedente de España.
José Baca, joven jugador de balonmano, se integró al proceso de enseñanza y promoción
de este deporte en San Juan alrededor de 1985.
El
crecimiento fue relativamente rápido. En 1985, San Juan presentó por primera
vez una selección de balonmano en unos Juegos Deportivos Nacionales, celebrados
en Moca. Esta participación representó un momento histórico, porque colocó al
balonmano sanjuanero en el escenario nacional.
Las
primeras canchas
Los
primeros entrenamientos se realizaban en una cancha ubicada en las proximidades
de la piscina de la escuela primaria.
Posteriormente,
en 1990, el balonmano se trasladó a la cancha del Liceo Pedro Henríquez Ureña,
instalación que, según la investigación consultada, se convirtió en la primera
cancha del Sur con las dimensiones reglamentarias internacionales de 20 x 40
metros.
Este
cambio fue fundamental para elevar el nivel técnico de los jugadores, pues
permitió entrenar en condiciones mucho más cercanas a las utilizadas en las
competencias oficiales.
San
Juan 1992: el gran salto
El
acontecimiento que marcó un antes y un después fue la celebración de los X
Juegos Deportivos Nacionales San Juan 1992.
San
Juan de la Maguana fue sede de estos juegos, y para su celebración se construyó
un importante complejo deportivo que incluyó instalaciones para diferentes
disciplinas, entre ellas el balonmano. Documentos oficiales señalan que el
complejo deportivo fue construido precisamente para los Juegos Nacionales de
1992 y que contaba con cancha de balonmano.
Para
el balonmano sanjuanero, disponer de instalaciones adecuadas significó una
enorme oportunidad de crecimiento. En la documentación histórica de la disciplina
se señala que, en 1992, los jugadores pasaron a utilizar el polideportivo de la
ciudad.
Los
Juegos Nacionales también permitieron que San Juan recibiera atletas y equipos
de diferentes partes del país, aumentando la competencia y el intercambio
deportivo.
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Una
generación que hizo historia
La
primera generación de jugadores que representó a San Juan en los Juegos
Nacionales de Moca de 1985 estuvo encabezada por el entrenador Ramón Ortiz.
Entre los integrantes de aquella selección aparecen nombres como Jonny Romero,
guardameta, y otros jóvenes atletas que comenzaron a construir la tradición del
balonmano sanjuanero.
Aquella
generación tuvo una importancia que va mucho más allá de sus resultados
deportivos: fueron los pioneros que ayudaron a abrir el camino para las
generaciones posteriores.
El
balonmano femenino
El
desarrollo del balonmano también alcanzó la rama femenina. Una muestra de ello
es Claudia Elizabeth Pérez Moquete, quien posteriormente tuvo una destacada
trayectoria como árbitro internacional de taekwondo, pero que como atleta fue
integrante de la selección nacional femenina de balonmano que participó en los
Juegos Nacionales de San Juan de la Maguana de 1992.
Esto
demuestra que los Juegos de 1992 no solamente fueron importantes para los
atletas masculinos, sino también para el desarrollo y visibilidad del balonmano
femenino.
Por: Pastor Edwin Colon Suero.
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