Academia de Ciencias critica imposición proyecto minero Romero en SJM por ministro Energía
«El
caso de Romero, ha sido ampliamente debatido, teniendo un rechazo social
amplio. La minería es una de las actividades más agresivas contra el medio
natural, cuyas huellas y capacidad de recuperación son difíciles de alcanzar,
sobre todo, cuando no se está dispuesto, primero, a realizar serios y rigurosos
planes de restauración ecológica, y segundo, cuando solo prima el beneficio,
las utilidades, que es lo que ha caracterizado la minería en República
Dominicana» indica un comunicado de la entidad.
Sostuvo
que Romero tendría una repercusión negativa en uno de nuestros Parques
Nacionales declarado para producir agua, como lo es el José del Carmen Ramírez.
Todas
estas variables, y otras más, deben ser debatidas, con criterio técnico, y sin
la bravura de un ministro y el gobierno, que hoy se desdicen de lo que
predicaban ayer, insiste institución científica.
Expresa
qué, San Juan de la Maguana es el granero del Sur, es decir, su potencial y
realidad es que se trata de un Valle agropecuario, que por años ha contribuido
con la seguridad alimentaria del país, la embestida y cambio drástico que
produce la minería atenta contra esa realidad.
La Academia
de Ciencias considera que el agua es un recurso
imprescindible, y de Romero se conoce que puede afectar el río San Juan,
tributario de primer orden del rio Yaque del Sur, curso hídrico de capital
importancia para todas las actividades en la región suroeste, la explotación
subterránea, no excluye la posibilidad de contaminación en las aguas, que del
subsuelo brotan a la superficie en forma de arroyos, manantiales, norias o
cañadas.
Explica
que solo la instalación de la explotación implica modificaciones en la
estructura geológica, geográfica y de pendiente en esta zona de montaña, lo
cual, tendrá una repercusión negativa en el paisaje y en el sistema funcional
ecológico del lugar escogido para ese aprovechamiento minero.
Por
tanto, subraya, hay que medir muy bien los beneficios de una explotación que
pueda dejar unos pesos temporales, versus el daño permanente y continúo a
enclaves ecosistémicos productores de agua.
«La
Cordillera Central en su vertiente Sur, ha sido muy degradada, por diversas
causas, está explotación sería una más, con graves y profundas repercusiones
similares a las que dejó la Alcoa en la Sierra de Bahoruco, que después de
décadas aún quedan allí sus huellas indelebles»,
significa la Academia.
Expresó,
que desde el gobierno se mantiene un discurso dual, por un lado, se ponderan
los efectos adversos del Cambio Climático, instando y pregonando la necesidad
de cuidar y proteger el medio ambiente, y por otro, se soslaya este discurso
promoviendo la minería sin freno, como centro futuro de la hegemonía económica
del país, cosa poco prudente para nuestra condición de isla.
Narra,
que, en la minería, aún, en países grandes, continentales, con reglas más
rigurosas que la nuestra, dónde impera la consecuencia de la ley, tiene alto
rechazo y cuestionamientos, dado su capacidad destructiva del ecosistema y la
estabilidad ambiental.
«La
credibilidad de ese sector está en entredicho en el país, no podemos olvidar el
chantaje de Falcondo, cuando quería explotar Loma Miranda, quien alegó que
tendría que cerrar sus operaciones, ya que, sin Miranda, su negocio no era
rentable, y, aún están aquí», critica la entidad de
ciencias.
Condena actitud grosera de
ministro Energía y Mina contra los ambientalistas
En
una actitud netamente antidemocrática y autoritaria, el señor ministro de
Energía y Minas, Antonio Almonte Reynoso, ha declarado que se obvien y no se
tomen en cuenta los planteamientos técnicos con que sectores dedicados a la
protección del medio ambiente, los ecosistemas productores de agua, y la
biodiversidad objeten determinadas explotaciones mineras, dice el comunicado
citado.
En
efecto, el funcionario en unas declaraciones que reprodujo en la prensa
nacional el 9 de julio, declaró que: «el gobierno no puede dejarse acorralar
por ambientalistas radicales que se oponen al desarrollo de proyectos mineros»,
instando a que sean obviados e ignorados en sus consideraciones.
La
institución científica deploró los planteamientos del ministro Almonte, quien
con los mismos se presenta ante la sociedad del siglo 21, como un promotor de
la imposición, destierra el diálogo y la crítica u objeciones técnicas,
negándose al debate.
«No
existe una oposición al desarrollo, sino, más bien, a qué las cosas se hagan
correctamente, siguiendo procedimientos, que permitan descartar iniciativas que
degraden enclaves naturales que sustentan procesos ecológicos que proveen
servicios ambientales imprescindibles como el recurso agua, o que no acentúan
los efectos adversos del cambio climático, ante la embestida por diferentes
vías de la destrucción de los bosques, hábitats y ecosistemas frágiles»,
puntualiza la Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD) y su
Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente.
Por: Armando Pascual Made.

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