INCLUSIÓN: A pesar de su discapacidad visual, enseña a quienes ven

Santiago, RD. - Cuando
la vida toca nuestra puerta presentándonos obstáculos y barreras, tenemos dos
opciones: rendirnos o seguir adelante.
Esta fue la decisión que
tomó Wendy Rodríguez, una mujer con discapacidad, cuando perdió la vista.
En las calles de Santiago
existen muchos emprendedores que diariamente abren las puertas de sus negocios
en espera de personas que disfruten de sus productos o servicios.
Este es el caso de Wendy
Rodríguez, una joven mujer que, además de ejercer su profesión como masajista,
tiene un emprendimiento a través de su tienda de bisutería.
Wendy vive en Cienfuegos,
uno de los lugares más icónicos de la Ciudad Corazón. Día a día, a través de
sus manos, ella crea obras de arte que se transforman en joyas para ser lucidas
por aquellas personas que confían en la calidad de sus productos.
“Para
mí esto no existía, yo veía ciegos en la calle, nunca pensé que existieran
instituciones que acogieran a las personas con discapacidad”,
reflexiona.
Wendy quedó ciega hace aproximadamente seis años y esto la instó a hacer
una transformación de su vida. Gracias al apoyo de sus familiares, en concreto
de su tía, que tiene experiencia trabajando con personas con discapacidad,
aspecto que influyó en el éxito de su transición ante ese nuevo mundo de
oportunidades que se le presentaba.
Desde esa época, Wendy ha sido imparable: capacitándose, creciendo y
emprendiendo. Una de sus iniciativas recientes es la formación de un club de
niñas a las que ella enseña bisutería.
INICIATIVAS
Esta iniciativa busca lograr que en vacaciones las niñas aprendan a
desarrollar una nueva habilidad como la creación de pulseras, collares y demás
implementos artesanales.
Wendy nos indica que son
aproximadamente más de cinco niñas a las cuales diariamente imparte sus
conocimientos vinculados a la creación de joyas.
Además del club de
bisutería para niñas, Wendy es una técnica en masaje, especializada en el
masaje japonés llamado shiatsu.
Ella ha colaborado con
distintas entidades gubernamentales y no gubernamentales a través del Patronato
de Ciegos del Cibao.
Es importante destacar que la meta de Wendy a largo plazo es
especializarse en fisioterapia, con el fin de poder, a través de sus técnicas,
ayudar a aquellas personas que lo necesitan.
Las niñas, cuando les preguntamos sobre cuál es su experiencia
trabajando con una persona con discapacidad como maestra, nos indicaron lo
siguiente: “Ha sido una experiencia muy bonita porque Wendy nos enseña mucho
y tiene mucha paciencia”.
Para ponerse en contacto con Wendy y poder lucir sus joyas o disfrutar
de sus masajes, puede ir al Patronato de Ciegos en esta ciudad y solicitar por
ella; o llamar al teléfono+1 849 656 6598.
Esta es una historia que nos demuestra que cuando trabajamos por un
sueño y ayudamos a los demás en ese proceso de construcción de sus metas y
sueños, podemos lograr nuestras propias metas y objetivos. Los obstáculos
muchas veces están en nuestra mente. El poder crecer a pesar de tener una
discapacidad no es imposible; solo lo es si lo crees. Amarte y creer en ti es
una parte fundamental de ese desarrollo.
EJEMPLO DE SUPERACIÓN
El 4 de julio, en un reportaje sobre la misión del Patronato Nacional de
Ciegos, filial de Santiago, se destacó el impacto que tiene una oportunidad
para la superación profesional de una persona con cierta discapacidad. El
ejempo de superación lo evidencia Wendy Rodríguez.
Luego de quedar ciega empezó a capacitarse y a dosarrollarse en diversas
disciplinas que le han permitido tener su emprendimiento de masajes y de clases
de bisutería. Rodríguez indicó que muchas veces las personas se quedan
sorprendidas de cómo una maestra ciega va a dar clase a niñas que no tienen
discapacidad.
Misión.
Por
la inclusión socio laboral
Por: Ana Rodríguez.
No hay comentarios