Así operaba red de trata de personas apresada en Santiago

Santiago, RD. - La
presunta red de trata de personas procedentes de Colombia y Venezuela con fines
de explotación sexual, desmatelada por el Ministerio Público a través de la
operación Flor de Loto, seleccionaba y reclutaba a las presuntas víctimas en
sus países de origen a través de una supuesta propuesta laboral, trasladándolas
al país para ser explotadas.
Según consta en el
expediente de solicitud de medida de coerción al que Listín Diario tuvo acceso,
la red estaba dirigida por Junior David Matos Monegro y Estarly Almánzar Pérez,
quienes viajaban a estos países, para ofrecer empleo a las víctimas, recurriendo
al fraude y al engaño, convenciéndolas de que obtendrían un trabajo bien
remunerado.
De acuerdo al documento,
los imputados cubrían los gastos de vuelos y trámites de viaje, atando a las
víctimas a una deuda que, una vez llegaban a su destino, se les informaba que
ascendía a 3,500 dólares.
Ellas debían
comprometerse a pagar esta deuda con las supuestas sumas atractivas que
percibirían en el empleo prometido. Las víctimas eran trasladadas a los
residenciales Molina VI y Tecasa Dorado II, V y VI, ubicados en Los Rieles de
Gurabo, en la ciudad de Santiago de los Caballeros, donde residirían. Una vez
allí, debían pagar por los gastos del viaje, hospedaje y alimentos consumidos,
estando sujetas a complacer sexualmente a las demandas de los clientes,
descubrieron que habían sido engañadas y que el trabajo ofrecido era diferente
de las condiciones prometidas. Si se retrasaban en regresar a los apartamentos
o mostraban resistencia, se les imponían multas que se sumaban a sus deudas.
Las mujeres eran
trasladadas de un edificio a otro por los tratantes, que se hacían llamar
presentadores o promotores, Se encargaban de exhibirlas y entregarlas a los
clientes para realizar las actividades sexuales remuneradas. El Ministerio
Público señala que las víctimas eran expuestas mediante la aplicación de
mensajería instantánea WhatsApp, a través de catálogos con fotos en ropa
interior, para exhibirlas y ofrecerlas a los clientes. Los precios iban de
3,500 por una hora a 2,500 pesos media hora, con pagos de transferencia y
efectivo.
Las víctimas no podían
negarse a realizar las actividades sexuales, ya que eran amenazadas con ser
denunciadas a migración para su deportación y con causar daño a sus familiares.
Además, se les privaba de libertad al prohibirles el contacto directo con los
clientes, todas las interacciones debían realizarse a través de grupos de
WhatsApp y las flotas telefónicas utilizadas por los imputados.
Según el expediente, no
se les permitía tiempo libre, teniendo que estar disponibles cada vez que un
promotor la requería para un cliente. Las victimas también eran obligadas e
inducidas a consumir sustancias controladas, cuyo costo se sumaba a la deuda.
Matos Monegro y Almánzar
Pérez mantenían una contabilidad en varios cuadernos. Se registraban fecha de
llegada de las víctimas al país, deudas, pagos y deducciones en dólares, entre
otros datos que según el órgano acusador, evidencian el funcionamiento de la
organización criminal.
Fueron realizados varios
allanamientos en los apartamentos, donde se encontraron 45 mujeres colombianas
y venezolanas; una pistola marca Glock 19 de 9 milímetros, tres cargadores para
pistola, 35 cápsulas de 9 milímetros, 1,064,677.00 pesos, 6,784.00 dólares y
765,000.00 pesos colombianos. Además, se encontraron 35 pasaportes colombianos,
dos vehículos; un jeep Grand Cherokee y un carro marca Honda Civic, placa,
juguetes sexuales, preservativos y varios documentos.
El expediente también
menciona que otras cinco personas fueron declaradas prófugas: Jesús Antonio
Jiménez Díaz y otros identificados solo como Adonis, El Gringo, Jan Daniel y
Lourdes, pero no se especifica su grado de complicidad.
El Ministerio Público
otorgó la calificación de trata de personas con fines de explotación sexual en
contra de Junior David Matos Monegro y Estarly Román Almanzar Pérez, por ser
organización criminal y la multiplicidad de víctimas. La calificación est+a tipificada
y sancionada en de la ley 137-03, sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de
Personas. y varios artículos del Código Penal.
a asociación de
Malhechores y el proxenetismo en perjuicio de las victimas y el estado
domiciliario. Prisión preventiva El juez de la oficina de Atención Permanente
del Distrito Judicial de Santiago impuso un año de prisión como medida de
coerción a dos implicados en la Operación Flor de Loto, que se dedicaba a la
explotación sexual de al menos 45 mujeres colombianas y venezolanas, según el
Ministerio Publico Los imputados Junior David Matos Monegroy Estarly Almánzar
Pérez, deberán cumplir dicha medida en el Centro de Corrección y Rehabilitación
Rafey Hombres de la ciudad de Santiago.
SEPA MÁS
Explotación
sexual mujeres
Un
año de presión.
El juez de la oficina de
Atención Permanente del Distrito Judicial de Santiago impuso un año de prisión
como medida de coerción a dos implicados en la Operación Flor de Loto, que se
dedicaba a la explotación sexual de al menos 45 mujeres colombianas y venezolanas.
Los imputados Junior David Matos Monegro y Estarly Almánzar Pérez, fueron
enviados al Centro de Corrección y Rehabilitación Rafey Hombres de Santiago.
Por: Carla Moreno.
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