ESTADOS UNIDOS: Líderes negras y latinas encabezan los sindicatos

AP: Washington, Estados Unidos. - Aproximadamente la mitad de los miembros de los
sindicatos estadounidenses son mujeres, pero su representación en puestos
sindicales de alto nivel ha sido menor, incluso en las industrias dominadas por
mujeres, y en particular para las mujeres de color.
Pero las mujeres negras y latinas comienzan a ganar
terreno y a ocupar altos puestos en algunos de los sindicatos más grandes de
Estados Unidos. Eso se ha traducido en victorias en la mesa de negociaciones
que centran más la atención en prestaciones favorables para la familia, como la
licencia por maternidad y la cobertura de atención médica, así como
protecciones contra el acoso sexual.
Con frecuencia, cuando las personas piensan en
sindicatos, “piensan en un hombre blanco con casco de seguridad. Pero, de
hecho, los estudios muestran que aproximadamente dos tercios de los
trabajadores protegidos por un contrato sindical son mujeres y/o personas de
color”, dijo Lane Windham, historiadora laboral de la Universidad de
Georgetown.
De hecho, la membresía del sindicato de hotelería UNITE HERE es
mayoritariamente femenina y de personas de color. Y el mes pasado, más de
12.000 de ellas en seis estados se declararon en huelga para presionar por
aumentos salariales, cargas de trabajo justas y atención médica más asequible
bajo el liderazgo de Gwen Mills, quien en junio se convirtió en la primera
mujer en ser elegida presidenta del sindicato en sus 130 años de historia.
Datos del Departamento de Trabajo de Estados Unidos
muestran que las mujeres negras y latinas experimentan una brecha salarial de
género particularmente amplia. También enfrentan la combinación de barreras
relacionadas con el racismo y el sexismo en su carrera, lo que las hace aún más
sensibles a las desigualdades en el lugar de trabajo y las motiva a
intensificar cada vez más la lucha en su papel de líderes sindicales.
Las mujeres negras y latinas están impulsando el
crecimiento de los sindicatos en Estados Unidos, en medio de una disminución de
la afiliación desde hace décadas. En 2023, la tasa de afiliación sindical de
las mujeres negras registró un ligero aumento, de 10,3% a 10,5%, mientras que
la de las latinas aumentó de 8,5% a 8,8%. Pero eso es aún más que la de los
hombres y mujeres blancos, así como la de las mujeres asiáticas, cuya
afiliación experimentó una disminución durante el mismo período de tiempo.
El empuje para que las mujeres negras y latinas asciendan
a la dirección de los sindicatos ha cobrado impulso en los últimos cinco años.
Pero el trabajo comenzó mucho antes de eso, y estuvo a cargo de “nuestras antepasadas, quienes construyeron
estos cimientos y llevan décadas presionando para abrir esas puertas”, según
Liz Shuler, quien en junio de 2022 se convirtió en la primera mujer en la
historia en encabezar la AFL-CIO, una federación de 60 sindicatos nacionales e
internacionales.
“El movimiento #MeToo, creo,
realmente ha incentivado a las mujeres en todos los ámbitos, incluido el
sindical, para decir: ‘¿Sabes qué? No me voy a quedar al margen’”, dijo Shuler. La pandemia de COVID-19 también puso el
foco en trabajadores esenciales, tales como enfermeros, trabajadores de
servicios y cuidadores, quienes son predominantemente mujeres y personas de las
minorías.
Los ejemplos actuales de líderes sindicales no blancos
incluyen a Becky Pringle, mujer negra que encabeza la Asociación Nacional de
Educación, el sindicato más grande del país; Bonnie Castillo, la primera latina
en ser directora ejecutiva del National Nurses United; y April Verrett, quien
en mayo se convirtió en la primera mujer negra en estar al frente del Sindicato
Internacional de Empleados de Servicios, quien informó que aproximadamente el
60% de sus miembros trabajadores de servicios son personas de color, y dos tercios
son mujeres.
“Si queremos generar poder para
aquellos que se percibe que tienen la menor cantidad de poder, entonces tenemos
que crear el espacio para que nuestra gente de esas identidades pueda liderar”, le dijo Verrett a The Associated Press.
Pero si bien los campos dominados por mujeres han hecho
progresos respecto a la diversidad en el liderazgo sindical, “aún hay un largo camino por recorrer” para
sindicatos en campos dominados por hombres, como la construcción y la industria
manufacturera, dijo Emily Twarog, historiadora sindical de la Universidad de
Illinois en Urbana-Champaign. A pesar de algunos avances logrados a través de
programas de aprendizaje y de diversidad, equidad e inclusión, aún “no ha
ocurrido ese tipo de cambio cultural”.
Los hombres todavía tienen una tasa de afiliación
sindical más alta que las mujeres: 10,5% frente a 9,5% respectivamente, según
la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. Y el acoso sexual y los
prejuicios en el lugar de trabajo aún son rampantes en muchos lugares, incluido
el caso de Lisa Lujano, una carpintera certificada que vive en Chicago y es
miembro del Sindicato de Carpinteros Local 13.
Las cosas podrían mejorar, dijo, si más mujeres negras y
latinas ocuparan puestos de liderazgo en los sindicatos y fueran más
conscientes de las necesidades de sus miembros, incluido el contar con equipos
de seguridad que se ajusten al cuerpo de las mujeres, o licencias por
maternidad, que Lujano no tiene.
“Creo que tendríamos más respeto
en el campo”, añadió.
A continuación presentamos una mirada al impacto que han
tenido mujeres que ocupan altos puestos sindicales en la mesa de negociaciones:
Educación
En los últimos años, los sindicatos de maestros han
comenzado a utilizar su poder colectivo para obtener beneficios integrales con
el fin de ayudar a la comunidad que los rodea en un método conocido como “negociación por el bien común”, cuyo
objetivo es ir más allá de los salarios y las prestaciones en la mesa de
negociaciones y abordar cuestiones sociales más amplias. El Sindicato de
Maestros de Chicago (CTU, por sus siglas en inglés), por ejemplo, incluyó
exigencias para que haya vivienda asequible en toda la ciudad durante una
huelga en 2019, en parte organizada por la entonces vicepresidenta Stacy Davis
Gates, quien ahora es presidenta del CTU.
Algunos sindicatos de maestros también luchan por la
justicia racial, incluido el de Maestros Unidos de Los Ángeles, que exigió que
el distrito escolar deje de someter a los estudiantes a controles aleatorios
con detectores de metales y revisiones de casilleros sin motivo, y denunció que
la práctica estaba dirigida desproporcionadamente a estudiantes negros y de las
minorías.
“Debemos abordar las
desigualdades que están incorporadas en cada uno de los sistemas sociales de este
país, las cuales determinan si nuestros estudiantes vienen a la escuela
preparados para aprender todos los días”, dijo Pringle.
“Fueron nuestras líderes femeninas, particularmente nuestras líderes de color,
quienes realmente se inclinaron por eso”.
Hotelería
Trabajadoras hoteleras sindicalizadas como María Mata han
avanzado en la lucha contra el acoso sexual rampante en su profesión.
María Mata, un ama de llaves hispana y líder sindical de
UNITE HERE en el W San Francisco, ayudó a encabezar una campaña exitosa en su
hotel en 2018 para que las trabajadoras estuvieran equipadas con botones de
pánico, de forma que pudieran solicitar ayuda del área de seguridad en caso de
una emergencia, algo que ahora se implementa en varias cadenas hoteleras
importantes.
“Necesitábamos más protección”, especialmente durante los turnos nocturnos en los que
limpian pisos enteros solas, explicó Mata, quien ha sufrido acoso sexual en el
trabajo dos veces. “Es muy peligroso”.
Es vital también que las mujeres que realizan el trabajo
se sienten a la mesa de negociaciones, “porque
a veces, como mujeres, necesitamos algo que los hombres no saben”, agregó
Mata, cuyo hotel está actualmente en negociaciones para un nuevo contrato.
Azafatas
Keturah Johnson se convirtió en 2022 en la primera mujer
queer de color que ocupa el cargo de vicepresidenta internacional del sindicato
de azafatas AFA-CWA, el cual es dirigido por Sara Nelson y representa a más de
50.000 auxiliares de vuelo en 20 aerolíneas.
La gente suele imaginar a una azafata como “una mujer blanca con el pelo recogido en
un moño”, y las auxiliares de vuelo negras con frecuencia enfrentan
microagresiones de parte de los gerentes por su apariencia, dijo Johnson. “Me ha pasado muchas veces debido a mi
cabello natural”.
Y para las azafatas que no se ajustan a las normas de
género, el poder vestir un uniforme que refleje su identidad de género es
importante, agregó Johnson. Así que encabeza la lucha para actualizar los
estándares de uniformes con el fin de que sean inclusivos en cuanto al género y
permitan el uso de peinados naturales, lo que ha dado lugar a que varias
aerolíneas realicen cambios.
United Airlines, por ejemplo, actualizó sus estándares de
uniformes para incluir opciones que son neutrales en cuanto al género en 2021,
y la gerencia de Alaska Airlines adoptó uniformes neutrales en cuanto al género
y estándares de apariencia en 2022, según AFA. Frontier permitió peinados
naturales para los asistentes de vuelo en 2021, y este año implementó precios
estandarizados para todos los uniformes, independientemente del tamaño o el
género.
“No estamos allí sólo para servir
Coca-Cola de dieta. Por eso, nuestro trabajo es asegurarnos de que los
asistentes de vuelo estén representados y sean vistos tal como son”, dijo Johnson. “El
mundo ya cambió”.
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La cobertura de The Associated Press de mujeres en la fuerza laboral y en gobiernos estatales recibe apoyo financiero de Pivotal Ventures. La AP es la única responsable de todo el contenido.
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