Los "ríos de gente" buscando asilo van desapareciendo en la frontera de EE.UU. con México

EFE: San Diego. - Entre
las administraciones de Estados Unidos y
México han logrado detener la llegada masiva de migrantes en busca de asilo a la frontera común, según
ha constatado EFE y cuentan los propios migrantes y activistas humanitarios.
De
un río imparable de gente se redujo a números prácticamente nulos debido a las
medidas disuasivas del Gobierno del
presidente estadounidense, Joe Biden, con ayuda de México, lo que ha echado por tierra la
retórica republicana de una crisis en la línea divisoria.
"Ahora por lo
general llegan muy pocas personas que, en su mayoría, desconocen que se usa una
aplicación (de móvil) para hacer una cita, y lograr una entrevista
para solicitar asilo", dijo a EFE Pedro Ríos,
director del Comité de Servicios de los Amigos Americanos.
El comité es el único
grupo que ha mantenido constante la ayuda a los migrantes que llegan a una zona
entre dos muros fronterizos paralelos en
Jacumba, (California, EE.UU.), que en mayo pasado se convirtió en el
lugar por donde más migrantes ingresaban de forma irregular en la frontera
suroeste del país.
Pero las cosas cambiaron desde el pasado 4 de junio, cuando el
presidente Biden promulgó las restricciones al asilo que han logrado bajar la
cifra de detenciones de migrantes a las registradas en el anterior
gobierno.
El activista explica que los pocos migrantes que cruzan "no
hablan ni inglés ni español", y por lo general
provienen de países de África y de Medio Oriente. Ya "los
ríos imparables de gente" desaparecieron, comenta.
Las detenciones de migrantes que cruzaron de forma
irregular por la frontera con México cayeron a 54.000 el mes pasado, la cifra
más baja registrada en el Gobierno Biden, según reportó el canal CBS.
Ríos opina que "hay un elemento político electoral en todo
esto" en plena campaña electoral entre la vicepresidenta y candidata
demócrata, Kamala Harris, y su rival, el expresidente Donald Trump (2017-2021).
Trámite de asilo "frustrante"
Mientras ambos candidatos prometen mano dura en la frontera, activistas
como Ríos advierten que el proceso para los solicitantes de asilo "ahora
es más frustrante", especialmente para aquellos que buscan una cita a
través de la aplicación CBP One desde el sur de México o Guatemala.
Ríos señala que el tiempo de espera puede ser entre ocho y nueve meses
para solo conseguir una cita. "Es demasiado tiempo porque no pueden
trabajar, y es más difícil si tienen que mantener familia, además los albergues
tienen un límite de tiempo para alojarlos, por lo general un mes",
explicó.
A esto se suma, que las autoridades mexicanas están sirviendo de filtro
y haciendo más complicado el proceso. Por ejemplo, Boanerges, un migrante de
Ecuador que no quiso revelar su apellido, contó a EFE que llegó en avión a
Tijuana (México) con la intención de cruzar hacia California a pedir asilo,
pero los oficiales mexicanos de migración lo detuvieron y enviaron a Chiapas
(México) para que solicitara una cita desde allí.
"Se me acabó la plata desde abril" y en Chiapas no hay
trabajo. Cuando vi que pasaban los meses y no salía la cita, decidí regresar
aquí como pude", ahondó el
ecuatoriano mientras era entrevistado a través de la valla divisoria en
California.
Pero sus esperanzas de lograr presentar su caso de asilo han ido
mermando, sabe que el cierre de la frontera puede prolongarse indefinidamente.
El ecuatoriano espera que después de las elecciones, que se
realizan en tres semanas en EE.UU., la situación para migrantes como él
mejoren. Su meta es poder ingresar al país y que no lo deporten de regreso a
Ecuador.
Entre la "invasión" y un plan
bipartidista muerto
Mientras Trump ha basado su campaña sobre la supuesta invasión
de migrantes que ingresan por la frontera, la realidad es que ahora
son muy pocos los extranjeros que logran entrar y con escasas
posibilidades de obtener asilo, señala el activista.
Harris ha
prometido mantener las restricciones impuestas por Biden y ha
culpado a su oponente de echar al traste un proyecto bipartidista que
reformaba el sistema de asilo.
Por su parte, Trump ha seguido sosteniendo que existe una crisis en la
frontera. La semana pasada en una visita a Arizona prometió que si es elegido
contratará 10.000 agentes más para la Patrulla Fronteriza y les dará un bono de
10.000 dólares para que se queden en la agencia.
El proyecto bipartidista que los republicanos se negaron a pasar en marzo pasado también asignaba fondos para más agentes y más jueces de inmigración.
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