DEBATE NACIONAL: El acuerdo sobre límites marinos entre RD y Países Bajos va al Congreso

Santo Domingo, RD. - El
acuerdo firmado entre la República Dominicana y el Reino de los Países Bajos ha
provocado una ola de críticas y debates en el país.
El documento, que
delimita las fronteras marítimas en el Mar Caribe basándose en la
equidistancia, ha suscitado preocupaciones, tanto por sus posibles
implicaciones para la soberanía nacional como por la administración de los
recursos naturales de la región.
El acuerdo, rubricado el
5 de julio de 2021, tiene de objetivo definir las áreas marítimas bajo
jurisdicción de cada nación, conforme a las normas establecidas por la
Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).
Sin embargo, varios sectores políticos han expresado sus dudas sobre si
este convenio representa o no un trato justo y equilibrado para la República
Dominicana.
preocupados por los detalles
El diputado Tobias Crespo, representante de la Fuerza del Pueblo,
criticó severamente este acuerdo, así como la comunicación realizada por el
canciller dominicano al “aclarar” los puntos del mismo.
“Vimos al canciller muy presionado. No fue una conferencia de prensa, no
dejaron entrar ni siquiera a los periodistas. Tenían muchos problemas que
abordar”, señaló Crespo, quien
considera que la presentación de este acuerdo ante el público y la comunidad
política fue inadecuada.
Según el legislador, las explicaciones ofrecidas por el canciller fueron
demasiado vagas e imprecisas, y considera que el documento debe ser revisado
cuidadosamente por el Congreso. “Aunque ellos tengan su mayoría, no creo que
el PRM se atreva a aprobar una resolución de este tipo con los errores que
están cometiendo todos los funcionarios”, añadió.
Crespo también puso en duda la voluntad del gobierno de defender los
intereses nacionales en un acuerdo que, según él, podría ir en contra de la
República Dominicana.
Afirmó que el Congreso tiene la responsabilidad de examinar este tratado
con rigor y, de ser necesario, llamar al canciller para que ofrezca
explicaciones más detalladas sobre el contenido y las posibles consecuencias
del convenio.
En cambio, desde el PRM,
el diputado Eugenio Cedeño destacó el trabajo realizado por el Congreso en el
pasado para proteger y ampliar los límites marítimos del país.
El diputado del PRM
pidió calma y aseguró que el Congreso se encargará de analizar el acuerdo con
el respaldo de expertos en la materia. “Si afecta a la República Dominicana,
el Congreso lo rechazará”, afirmó, subrayando que no respaldará ningún
tratado que reduzca la extensión de los límites marítimos nacionales. “No
voy a votar si le disminuye una pulgada a los límites que le corresponden a la
República Dominicana”, enfatizó Cedeño.
Mientras que el
vicepresidente de la Fuerza Nacional Progresista, Pelegrín Castillo, criticó el
acuerdo. “Este acuerdo es malo, es inconstitucional porque no se hace
conforme a los mejores términos permitidos por el Derecho Internacional del
Mar”, afirmó.
Castillo explicó que,
aunque la República Dominicana cuenta con una mayor extensión de costa, el
acuerdo adoptó una línea de equidistancia que favorece al Reino de los Países
Bajos y sus territorios insulares en el Caribe, como Aruba, Bonaire y Curazao.
Castillo argumentó que se
debió aplicar una corrección basada en la proporcionalidad de las costas, un
criterio utilizado comúnmente en tratados internacionales para asegurar la
equidad.
“Nosotros nos
clavamos nosotros mismos el cuchillo en materia marítima”,
advirtió, aludiendo a lo que considera una negociación desfavorable que podría
permitir la explotación de recursos marítimos por parte de intereses
extranjeros. Además, criticó la falta de consideración de precedentes
internacionales que hubieran sido beneficiosos para el país y acusó a la
Cancillería de omitir detalles históricos y técnicos relevantes.
El acuerdo también ha
encendido alarmas sobre las implicaciones a largo plazo para la soberanía
nacional y el acceso a recursos estratégicos, como yacimientos de petróleo y
gas natural.
El Artículo 3 del tratado
establece que, en caso de que se descubran estructuras geológicas que contengan
recursos compartidos, ambos países deberán buscar un acuerdo para su
explotación conjunta.
Sin embargo, críticos
como Castillo señalan que este tipo de cláusulas han sido usadas en el pasado
para favorecer a potencias extranjeras.
Además, Castillo destacó
las omisiones del canciller en sus declaraciones al no mencionar que la
delimitación podría favorecer la expansión de antiguos intereses coloniales en
la región.
Citó ejemplos de acuerdos
fallidos en el pasado con el Reino Unido y la forma en que algunos sectores
gubernamentales han obstaculizado esfuerzos para proteger mejor las fronteras
marítimas.
El acuerdo aún debe ser aprobado por el Congreso Nacional, donde deberá ser aprobado por ambas cámaras legislativas.
Por: Paul Mathiasen.
No hay comentarios