LUTO: Ricardo Carty, la historia de un productivo y bonachón embajador dominicano en Grandes Ligas

Tan productiva fue la carrera de Ricardo Carty, así como
tuvo el sentido de bonachón en su vida de quien sin dudas es uno de los
personajes más pintorescos que ha parido la República
Dominicana.
El Rico o el Oso Grande como muchos
le llamaban dejó de existir este sábado a los 85 años, luego de permanecer varias semanas hospitalizado en Atlanta,
la ciudad en la que erigió su carrera en el béisbol a lo más alto y lo
convirtió en uno de sus héroes.
Tanto así que tras su
retiro de la gran carpa en 1979, viajaba con mucha frecuencia a esa ciudad a
variadas sesiones de firmas de autógrafos a la que asistían pasadas y nuevas
generaciones.
Nacido en Ingenio
Consuelo, San Pedro de Macorís el 1ro de septiembre de 1939, fue miembro del primer paquete
de dominicanos que pisaron los diamantes del béisbol y que tuvieron que
enfrentar la barrera racial, fue junto a Felipe Alou, los primeros quisqueyanos
en batear con poder en las Mayores, pues en su primera campaña completa en
1964, empalmó 22 vuelacercas, mientras que el mayor de los Alou´s, ya en 1962
había disparado 25, pero éste llegó seis años antes a la gran carpa. En ese
1964, el Rico fue segundo en la carrera por el Novato del Año en la Nacional,
solo detrás de Dick Allen.
Aunque, el Rico fue el primer dominicano con 100
producidas, con las 101 de 1970, año en que conquistó el cetro de
bateo del viejo circuito con su astronómico .366. “Sin dar hit de toque”, como con frecuencia lo expresaba. Para
entonces fue el segundo quisqueyano en obtenerlo, pues ya Mateo Alou lo había
logrado en 1966 con sus .342.
Hombre de decenas
historias y anécdotas, la mayoría super famosas, como una pelea que tuvo con
Hank Aaron, amo y señor de Atlanta, en pleno vuelo y en la que el bateador de
755 salió lastimado.
También expresó en
decenas de las entrevistas que otorgó, que permaneció más de los 9 meses en el
vientre de su madre. Además que en ocasiones cedía su
turno en la alineación a compañeros, como por ejemplo a Orlando Cepeda,
cuando este se encontraba en slump ofensivo, pues por lo regular, el Rico
bateaba justo detrás de Aaron.
De vestir tan impecable,
que de inmediato llamaba la atención a donde llegaba, siempre
combinó sus trajes y zapatos coloridos, un comprador impulsivo de las
ropas. Con frecuencia decía que tenía unos 500 trajes e igual cantidad de
calzados, incluso en los viajes de
béisbol llevaba hasta una docena de trajes.
El béisbol fue su vida,
tras su firma, Carty se convirtió en uno
de los bates más finos de su época, combinación de batear para alto
average como poder. Permaneció 15 campañas en Grandes Ligas con Bravos de
Milwaukee, Atlanta, Indios, Cachorros, Texas, Atléticos, Azulejos. Fue un
trescientista en seis ocasiones y de por vida bateó para un robusto .299,
jugando en una época donde estuvo la mayor parte de la “crema y nata” del
pitcheo de las Mayores.
En 1970, por mucho su
mejor temporada asistió al Juego de Estrellas y su carrera se vio limitada
porque sufrió de tuberculosis, en sus años de juventud.
EL BÉISBOL DOMINICANO
También,
fue uno de los héroes históricos de la pelota dominicana, fue el segundo
pelotero detrás de Alonzo Perry y el primer dominicano en superar los 50
jonrones, batazo que produjo el domingo 30 de diciembre de 1973 vistiendo la
camiseta de ls Aguilas en el cuarto acto frente a Juan Marichal, del
Escogido.
En
total culminó con 59, record que permaneció por 25 años, hasta que Félix José
lo quebró el 19 de noviembre del 2005, tras empalmar sus 60 ante Ramón Antonio
Peña.
Fue de los primeros
peloteros en accionar con los cuatro equipos tradicionales.
Fue tres veces
campeón en el béisbol dominicano, cuyo éxito comenzó con las Estrellas en
aquella famosa corona en 1967-68. También ganó con el Licey en 1976-77 y 1979-80.
Fue campeón bate con las
Estrellas en 1967-68 con .350 (183-64) es cuarto en jonrones con sus 59, noveno
en empujadas con 292, segundo en sluggins con .453, solo superado por Perry,
quien tuvo .488.
Fue un tres veces Más
Valioso en el béisbol dominicano, 1966-67, 1967-68 y en 1973-74. Su mayor
cantidad de vuelacercas fueron 9, tanto en 1966-67 como en 1973-74, este último
con las Aguilas.
En 1989 fue exaltado al Salón
de la Fama del Deporte Dominicano, el 19 de agosto pasado recibió la de
los Bravos de Atlanta, equipo que le retiró el número 43 que uso. También es
inmortal del Pabellón de San Pedro de Macorís, el de la Serie del Caribe y el
de béisbol Latino.
En la Serie del
Caribe de 1976, en Venezuela disparó cinco vuelacercas, lo cual es el
record este evento y que 14 años después fue igualado por Barry Jones en 1990
en Miami.
Que en paz descanse el
gran Ricardo Carty.

Por:
Pedro Briceño.
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