Casabe, el ancestral pan de yuca declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco

AFP: Caracas, Venezuela.
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De textura crocante y sabor neutro, el casabe, una tortilla de origen indígena a base de yuca, fue
incluido este miércoles en la lista de patrimonios
inmateriales de la humanidad por la Unesco.
Venezuela, Cuba,
República Dominicana, Haití y Honduras introdujeron la
candidatura de este ancestral y muy popular alimento.
El casabe es una especie de pan plano, circular y de tamaño variado, pero siempre mayor
que el de una tortilla tradicional. Muy crujiente, puede ser blanco o dorado,
si está más tostado, y se elabora a partir de yuca, o mandioca, un tubérculo
rico en almidones.
La yuca rallada se exprime para retirar el
exceso de humedad, luego se extiende en una superficie metálica muy caliente.
Su uso es amplio en la cocina tradicional y
también gana terreno en el mercado de los productos "gluten free", en
muchos casos es una guarnición que se acompaña con carnes, vegetales, quesos o
salsas. También puede ser la base de
postres.
"Desde la
llegada de los europeos a América, a ellos les llama la atención el casabe,
pero al probarlo pensaron que era como comer aserrín, su primera reacción fue
despectiva", cuenta a la AFP Gabriel Atiles Bido,
miembro de la Academia Dominicana de Gastronomía.
Más tarde, al ver que la preservación del pan hecho a base de trigo no
funcionaba en esta isla caribeña, se volcaron al casabe. "Así surge el
primer refrán del nuevo mundo: a falta de pan, casabe", añade Atiles,
un estudioso del tema.
Es también una comida
típica de los garífunas, una mezcla de afrodescendientes y caribes, que viven
en la costa del Caribe de Honduras. Acompaña
sopas marineras y otros platillos.
Lo
mismo en Venezuela: su preparación y consumo predomina
en las zonas costeras y llaneras.
En puestos improvisados,
es común ver preparación y venta a orillas en carreteras como la de Cúpira
(Miranda, centro-norte), de donde es Maritza Zambrano.
"Yo nací con
el casabe, mis padres hacían el casabe", cuenta a la AFP
Zambrano, que vende diferentes presentaciones de este alimento en un mercado de
Caracas, la capital venezolana.
De niños, "el pan de nosotros era el
casabe", cuenta esta mujer de 57 años.
"Pan de
Indias", lo bautizaron conquistadores españoles en
Cuba, según el diario Granma, aunque "lentamente fue desapareciendo de
la cotidianidad, refugiándose, hasta el momento actual, en ciertas partes del
oriente cubano", explicó a ese medio el investigador Fernando Fornet.
"Mira
hasta dónde ha llegado el casabe", sonríe
Zambrano, que se dice "emocionada" por su inclusión en la
lista de patrimonios inmateriales.
Venezuela también solicitó a la Unesco declarar la tradicional arepa como patrimonio de la humanidad.
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