BIELORRUSIA: El dictador Alexandr Lukashenko logra reelegirse

EFE: Minsk, Bielorrusia.
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El autoritario líder bielorruso,
Alexandr Lukashenko, arrasó en las elecciones presidenciales del domingo y fue
reelegido para un histórico séptimo mandato entre las denuncias de fraude de la
oposición en el exilio y las cancillerías occidentales.
"Pueden
felicitar a la República de Bielorrusia, hemos elegido presidente",
dijo Ígor Karpenko, presidente de la Comisión Electoral Central (CEC), en el
marco de una rueda de prensa celebrada durante la madrugada en Minsk.
Lukashenko, el mandatario
europeo que lleva más años en el poder -desde 1994-, recibió el 86.82 % de los
votos, según los resultados oficiales preliminares.
De esta forma, el
dictador seguirá en el cargo hasta 2030, igual que su principal aliado, el ruso
Vladímir Putin, que fue reelegido en marzo de 2024 con un resultado similar.
La líder opositora,
Svetlana Tijanóvskaya, aseguró el domingo antes de una marcha en Varsovia que “todos
los intentos de legitimar el régimen de Lukashenko han fracasado”, ya que
los países y organizaciones internacionales condenaron las elecciones “incluso
antes de que se celebraran”.
El
voto de protesta, en segundo lugar
Lukashenko, de 70 años,
necesitaba una victoria irrebatible tras lo ocurrido en agosto de 2020, cuando
las denuncias de fraude y las multitudinarias protestas opositoras estuvieron a
punto de provocar su derrocamiento.
Ahora, todos los
opositores están en prisión y en el exilio, y cientos de miles de exiliados no
han podido votar porque Minsk decidió no habilitar colegios electorales en el
extranjero.
Por ello, la oposición
pidió a sus partidarios que pusieran una cruz en la casilla del Voto contra
Todos, la única forma posible de protesta pacífica ante la brutal represión
protagonizada los últimos cinco años por el KGB.
Según el sondeo, dicha
opción recibió el domingo 3,60 % de los sufragios, por lo que fue el segundo
candidato más votado, muy por delante de los otro cuatro aspirantes.
A la victoria de
Lukashenko contribuyó el hecho de que la mitad de los electores ejerció su
derecho al sufragio por anticipado, entre el martes y el sábado, una tapadera
para la manipulación, según la oposición.
Los
candidatos del KGB
Los otros cuatro
candidatos del KGB, como los definió Pável Latushko, el jefe del Gobierno en el
exilio, no pasaron del 4 % de los votos.
El tercero en discordia
fue el comunista Serguéi Sirankov, quien apoyó abiertamente la reelección del
líder bielorruso y sumó el 3,21 % de las papeletas.
Le siguió Oleg
Gaidukévich, con un 2,02 % y que fue el primero en felicitar al ganador; la
abogada Anna Kanopátskaya, con un 1,86 %, y el republicano Alexandr Jizhniak,
con el 1,74 %.
Kanopátskaya, que ya
concurrió hace cinco años, fue la única que se atrevió a criticar públicamente
la gestión de Lukashenko.
En declaraciones a EFE,
Kanopátskaya aseguró que el modelo autoritario que impuso Lukashenko tras
llegar al poder en 1994 está agotado y es hora de que renuncie al cargo para
reformar el sistema político y económico.
Un
deshielo con misiles hipersónicos y armas nucleares
Lukashenko, quien
insistió en que le daba igual que EEUU y los europeos no reconocieran los
resultados, se mostró dispuesto a normalizar las relaciones con Occidente.
“Nosotros siempre
estamos dispuesto, pero ustedes (los occidentales) no quieren. Entonces, ¿qué
debemos hacer? ¿Inclinar la cabeza o arrastrarnos?”,
dijo en rueda de prensa.
Con todo, se negó a
dialogar con la oposición democrática, indultar a los presos políticos que no
pidan perdón y permitir el libre retorno de los exiliados, que tendrían que
someterse al escrutinio de la Fiscalía.
A su vez, aseguró que
espera la llegada “de un día para otro” de los misiles balísticos hipersónicos
rusos Oréshnik, que calificó de respuesta a los planes de EEUU de desplegar
misiles de medio alcance en Europa.
Eso sí, subrayó que Minsk
no renunciará a las armas nucleares tácticas desplegadas por Rusia tras el
comienzo de la guerra en Ucrania.
“No tenemos
intención de renunciar a las armas nucleares. Nadie combate con un país que
tiene paraguas nuclear”, dijo.
El
dictador busca heredero
Si Lukashenko es eterno,
también lo fue su rueda de prensa. Admirador de Fidel Castro y Hugo Chávez,
habló durante cerca de cuatro horas y media.
“No soy eterno. No
quería presentarme a la reelección. Son ya 30 años. ¿Cuánto más puedo estar?”,
dijo.
Adelantó que pensaría
sobre su sucesor una vez concluyan los comicios, aunque descartó que pueda ser
una mujer.
“Rechazo
categóricamente esa posibilidad (…) Una mujer no puede ser un dictador”,
dijo.
También rechazó, como
asegura la oposición, que le vaya a reemplazar su hijo Kolia, de 20 años y que
estudia en China.
“Ya es hora de
ceder el poder”, dijo y, de repente, se dirigió a su hijo,
que asistía a la rueda de prensa de pie al final de la sala.
“Kolia, ¿quieres
ser presidente?”, le interpeló, a lo que su vástago
respondió lacónico: "No".
Solo perdió los nervios
cuando un periodista occidental le echó en cara el ser cómplice de la guerra en
Ucrania.
“Nunca quise esta
guerra. Hice todo lo posible para frenarla (…) No me arrepiento de nada. Yo no
estoy combatiendo. Y tampoco involucré a mi país en la guerra. Yo sólo ayudo a
Rusia”, replicó.
También dijo divisar este año “una luz al final del túnel” para el conflicto, aunque, en cuanto al arreglo definitivo, dijo que las opciones están “al 50 %”.
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