La Policía Nacional mantiene alta tasa de caídos en intercambio disparos

Ya es historia conocida,
el relato nunca cambia. Es la circunstancia en la que un presunto
delincuente está acorralado y dispara contra los agentes, quienes repelen la agresión, ocasionan
heridas fatales y terminan trasladando al acusado a un centro médico, donde
fallece.
La conjugación de palabras “cae
abatido” no deja de repetirse en las notas
policiales en el inicio de este 2025, empezando en el segundo día con
el deceso de José Luis Betancourt Ogando
(“Bebo”) luego que “enfrentó” a tiros a una patrulla en el barrio La
Mina. Le perseguían por homicidios, agresiones con arma de fuego y porte ilegal
de armas.
Ese mismo día agentes de
la Policía Nacional mataron a Henry
Feliz “Mantequilla”, en Juan Grande, San José de Ocoa, vinculado al
asesinato del sargento Eddy Calcaño
Castillo, ocurrida en Baní, municipio de Peravia.
Luego de esto, la
uniformada anunció la muerte a tiros de Manuel
Aquino o “La Perra”, en un hecho suscitado en el sector Batey Guaymate, La Romana, mientras los
agentes intentaban arrestarlo. Él murió a consecuencia de heridas por arma de
fuego mientras recibía atenciones médicas.
En la misma situación que
sucumbió Daylin Joneidy Pérez, “El
Loquillo”, de 37 años, señalado como un “peligroso delincuente”
buscado por ser responsable de “múltiples hechos delictivos” como homicidios y ataques violentos.
De esa forma se
registraron 144 caídos en
enfrentamientos con policías de enero a diciembre de 2024, según los
datos provistos por la Dirección Central de Planificación y Desarrollo de la
Policía Nacional, en respuesta a una solicitud de acceso a la información
pública.
Sin embargo, este número
de decesos genera dudas ante la posibilidad que “ejecuciones” terminen
convertidas en “intercambios de
disparos”, además de que el levantamiento de las estadísticas llega a
contradecirse en sí mismo.
Esto último porque en una
petición realizada en julio, la contesta indicaba que 121 fueron los caídos
tras disparar a los uniformados.
De ahí se cuestiona que
el ritmo cambie, así como que en la nueva solicitud la suma es 84 llegado al
mes siete, por lo que es incongruente.
Las estadísticas de todo
el año anterior sugieren poco derramamiento de sangre en el primer trimestre,
conocido que los intercambios estuvieron limitados a seis en enero, siete en
febrero y 14 en marzo, donde comenzaron a elevarse los acontecimientos.
Ya en abril los gatillos
estaban “alegres”, entonces los organismos de seguridad abatieron a 15,
volviendo a descender en mayo con 13 fallecidos en esa situación. La data marcó
una subida sorpresiva en junio, trayendo el caliente del verano 18 muertes en intercambios.
Las estadísticas
retornaron a niveles bajos con apenas 11 enfrentamientos de acribillados en
julio, pero experimentó la mayor cantidad de todo el año con 19 abatidos en
agosto. En septiembre y octubre los caídos fueron “pocos”, con 10 y ocho,
respectivamente.
La uniformada terminó repartiendo balas mientras
repelían los ataques con 11 caídos en noviembre, mientras que el curso de los
días terminó con 12 fallecidos en los intercambios de disparos durante
diciembre.
Esta información fue
ofrecida vía correo electrónico el 03 de enero, respondiendo a una solicitud de
fecha 11 de diciembre. El tiempo de
entrega original debió ser con el Año Nuevo, pero la institución hizo
uso de la prorroga excepcional.
Policía les pone nombre y apodos a los caídos
Las notas de prensa policiales les ponen nombres y apodos que parecen
condenar con anticipación a los caídos. El 22 de noviembre del 2024, Alexander
González Gómez cayó abatido tras emprender a tiros contra los agentes, los
cuales repelieron la agresión en un intercambio que terminó con la vida de
alias “Titi” o “El Sicario”, supuesto implicado en varios
delitos y buscado mediante orden de arresto.
El 15 de noviembre, la Policía ultimó a Jordany Sosa “Diablo
Rojo”, abatido en un “intercambio de disparos con los integrantes de una
patrulla”. Ambos casos, la repetición de un bucle interminable de un relato
repetido.
En la misma tesitura que un hombre muerto en tiroteo en el sector Los
Maestros, del municipio Consuelo, en la provincia San Pedro de Macorís,
identificado como alias “El Capo” o “42”, quien tenía 37 años.
De muertos con apodos que les juzgan con antelación, agentes que siempre
terminan en la necesidad de “repeler el ataque” y un levantamiento de datos
nada exacto, los intercambios de disparos van como la “historia de nunca
acabar”.

Por: Carlos Moreta.
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