VOCES DE LA COMUNIDAD: Un cúmulo de males altera la vida de vecindarios en La Victoria

Santo Domingo, RD. - La
desesperación de los vecindarios en La Victoria, elevado de distrito municipal
a municipio por la ley 15-24, que entrará en vigor el 1 de enero de 2016, se
siente desde que usted avista a Fedelina Lugo, una mujer cristiana entregada a
la venta de empanadas, quipes, bollitos y jugos, desde las 8:00 de la mañana,
para ganar la manutención de su familia.
“Esto
está fuerte”, se quejaba Lugo, mientras despachaba a un
vecino del sector.
Los males se agrupan así:
Basura por doquier, zanjas, delincuencia, calles deterioradas y quejas
abundantes que recaen sobre el titular de la comunidad, Miguel Saviñón, alias
“El Gringo”, a quien sindican por no atender los problemas y reclamos de los vecindarios.
Son estos los elementos
detonantes de un malestar casi colectivo en La Victoria, que a su vez une a los
comunitarios porque abate la vida de todos en esta zona norteña, donde está
situada la principal cárcel y la de mayor población penitenciaria del país.
Un cúmulo de basura se agrupa ante el frontal de la tristemente renombrada prisión, provocando malestar entre los pobladores que, debido a la escasa actividad de los camiones colectores basura, son forzados a depositarla en ese espacio, convirtiéndolo así en un basural.
Una calle interior sin pavimento en un vecindario de La Victoria.“El índice de
contaminación que hay aquí sobrepasa todo”, comentó Richard
Sid, un dueño de colmado con 20 años de residencia en la comunidad.
“Las familias, los
vecinos y la comunidad se ven obligados a tirar la basura ahí porque no tienen
un espacio donde ponerla y, normalmente, aquí el síndico no está haciendo
nada”, afirmó Sid.
Entre las ganas de vender
y la impotencia por la basura que también afecta a su negocio de colmado, Sid
indica que la limpieza, de ser algo básico, se convirtió en “algo
imprescindible para los moradores”.
“Es una basura que
está frente a una comunidad que tiene niños; frente a una cárcel que tiene
presos, y la contaminación que hay se sale de lo normal. No están llegando las
autoridades”, agregó.
Abel Rojas, un residente
bien conocido como El parqueadero”, señaló que el 30 de diciembre de 2024 fue
al ayuntamiento local para que enviaran un gredar, para que el municipio no
recibiera Año Nuevo con basura por todas partes.
Entre tanta basura se
observaron racimos de plátanos, de lo que Rojas afirmó, como razón, que los
Comedores Económicos dieron desayuno escolar y los camiones “lo tiraron en ese
lugar”.
La acumulación de agua estancada en zanjas y otras vías de desagüe a los vecindarios tiene a los residentes con el grito al cielo, que además temen al peligro de enfermedades.El
agua acumulada, mezclada con basura en las zanjas, fue causante de que una niña
de 2 años sufriera una caída y durara 7 días hospitalizada.
Según
Miguel Torres Marte, un ciudadano con 30 años viviendo en el municipio, mostró
unas de las zanjas que conecta a su hogar y comentó que, cuando llueve, “entre
todos tenemos que cavar, a destapar el lodo, con los mosquitos, con los
gusarapos, con los ratones, con toda la vaina”.
Con
un vestido marrón y un gorrito de satín sobre la cabeza, salió de su casa
Yoelbi Mercedes de León Alcántara para mostrar una de las tantas zanjas que hay
cerca de su vivienda.
Con
rabia y señalando la zanja que tenía agua y expelía mal olor, Mercedes de León
indicó que cuando Miguel Saviñón fue dijo que no hay presupuesto para arreglar
ese problema y que si ellos tienen 20,000 pesos, que lo pongan para resolver el
caso.
A
una voz, Yoelbi, como sus vecinos, decían que le dieron 4 años más a “El
Gringo”, pero éste “no ha hecho nada por la comunidad.
delincuencia
Los
motoconchistas que tienen su parada cerca del cuartel y la parroquia municipal,
aseguran que no tienen descanso por la delincuencia, además de que los agentes
policiales que los apresan para justificar están trabajando.
“Los
motoconchistas que estamos trabajando somos los delincuentes de aquí. Nos
agarran de día y de noche; no podemos trabajar. Los puntos de drogas pagan sus
peajes y nos agarran a nosotros para justificar su trabajo”, denunciaron.
Indicaron
que los delincuentes les quitan sus motocicletas y ellos mismos los contactan
para que devuelvan el motor, "pero el truco está en que tienen
que llevar entre 15,000 y 20,000 para que se ejecute la acción".
Por: Scharazade Rodríguez.
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