Piden libertad dueño Jet Set porque «no hubo intención…»
SANTO DOMINGO, RD. - El propietario de la
discoteca Jet Set de Santo Domingo, Antonio Espaillat, arrestado el jueves,
debería estar en libertad porque «no hubo
intención» de provocar el accidente en el establecimiento el pasado 8 de
abril, dijo este viernes a la prensa Miguel Valerio, uno de sus abogados.
Preguntado sobre la medida de coerción que se debería imponer a
su cliente, el letrado dijo que «la medida
más apropiada» es la libertad «porque
no hubo intención en lo que paso, no lo hubo».
«Se está tratando
como un caso de criminalidad organizada y no hubo intención», insistió desde el Palacio
de Justicia de Ciudad Nueva, adonde Espaillat y su hermana Maribel fueron
trasladados ayer tras ser detenidos, investigados por homicidio involuntario
por negligencia en el cuidado del techo del local nocturno que se desplomó el 8
de abril causando la muerte a 236 personas y heridas a más de 180, informó el
Ministerio Público.
La Fiscalía, que tiene un plazo de 48 horas para depositar la
solicitud de medida de coerción en contra de los arrestados, indicó ayer en un
comunicado que ambos imputados mostraron «una
inmensa irresponsabilidad y negligencia» al dejar de realizar una
intervención física que impidiera que el techo del establecimiento colapsara,
como finalmente sucedió.
El arresto de los hermanos Espaillat se produjo tras ser
interrogados por el titular de la Dirección General de Persecución del
Ministerio Público, el procurador adjunto Wilson Camacho, quien los citó a su
despacho.
Según la orden de arresto, ambos habrían cometido homicidio
involuntario, conforme al artículo 319 del Código Penal, por mostrar «una inmensa irresponsabilidad y
negligencia, al no hacer lo necesario para que el techo del Jet Set Club fuera
intervenido de manera adecuada y especializada para poder evitar una tragedia
que cobrara vida del público y de sus empleados que confiaban en la supuesta
seguridad del lugar, como finalmente ocurrió».
En el documento también se alude a movimientos de los imputados
para presuntamente intentar intimidar o manipular a empleados de la empresa
Inversiones E y L, S.R.L., la cual manejaba la discoteca, y que pueden actuar
como testigos en el proceso.
El estado de la discoteca antes de la tragedia
Este viernes, las autoridades volvieron a interrogar a Gregory
Adames, un empleado de la discoteca Jet Set que supuestamente habría advertido
a Antonio Espaillat sobre el deterioro físico de la infraestructura y que no
había condiciones para realizar la fiesta del 8 de abril con la actuación del
merenguero Rubby Pérez, uno de los fallecidos.
En una entrevista emitida el 23 de abril en un programa de
televisión local, el empresario Antonio Espaillat, propietario también de un
conglomerado de medios de comunicación, admitió que los plafones del techo de
la discoteca «siempre» se caían e,
incluso, el mismo día de la tragedia se cambiaron algunos de ellos.
Espaillat, quien desde el principio de la tragedia se puso a
disposición del Ministerio Público, atribuyó el desprendimiento de los plafones «a diferentes razones» y reconoció que
nunca se examinó el techo para constatar la situación rea, pese a las
filtraciones
Familiares de víctimas han depositado hasta el momento en torno
a 80 acciones legales contra los propietarios del local nocturno.
En el accidente murieron, entre otros, el exlanzador de las
Grandes Ligas Otavio Dotel; la gobernadora de la provincia de Montecristi,
Nelsy Cruz; el diseñador Martín Polanco y un hijo del expresidente del Senado y
ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella.
También se informó en su momento de la muerte de 18 venezolanos, tres hispano-dominicanos, dos franceses, un haitiano, una colombiana, una costarricense, un italiano, un keniano y una costarricense.
Por: la Redacción.
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