Presidenciables PRM: El 28 no es el número de los locos.
Estamos en el
2025, y que conste en acta, aún no se ha cumplido el primer año de mandato, del
segundo periodo presidencial de Luis Abinader, sin embargo, ya los Presidenciables
tratan de imponer su agenda, enlistando dirigentes, formalizando tendencias,
creando grupos, designando jefes de campaña y hasta presentado encuestas de
preferencias a tres años del próximo torneo electoral. Todo un ambiente de
locura, sin ánimo de imitar al menordomo encargado de realizar el censo diario
en el hospital del 28, en la magnífica obra de Antonio Zaglul “Mis 500 locos” -Señor
director, al día de hoy, son 500-
A veces pienso que
es necesario para las bases, la movilidad de los proyectos, pero cuando
visualizo la naturaleza humana, pienso y sin escepticismo, que, en esta
ocasión, nos hace más mal que bien. Con entusiasmo marcado he visto la sonrisa
de los dirigentes cuando han sido distinguidos con un nombramiento, cuando han
podido resolver un problema para su comunidad, cuando han logrado hacerse una
foto con su líder, para promoverla en sus redes sociales, pero también he
sentido la tristeza en el rostro de nuestros dirigentes, cuando en la Capital,
en Santiago o cualquier otra demarcación del país, han sido desvinculados
compañeros, excelentes servidores públicos, que su única falta es, no estar con
el proyecto del ministro, del director o del encargado departamental, o como
dicen en mi barrio de Gualey, se la han puesto en china, para que no tenga otra
alternativa que renunciar.
La cultura popular dominicana asocia el número 28 con la locura y el manicomio, la primera, es definida por el diccionario de la Lengua Española, como la privación del juicio o del uso de la razón. Y la segunda constituye el lugar donde reciben tratamiento los pacientes de locura. Es importante resaltar que el Centro de Rehabilitación Psicosocial Padre Billini está ubicado en kilometro veintiocho de la Autopista Duarte, por lo cual el dominicano, cuando alguien salta con una locura, decimos: “A fulano tenemos que llevarlo para el 28”.
Leí en algún muro, que el futuro es como una posibilidad, que puede ser o no ser, una oportunidad de posibles cambios que pueden ser afectados por el pasado y el presente. Estoy totalmente de acuerdo con este planteamiento, ahora bien, el 2028 no nos puede invitar a incrementar la lista numérica del Dr. Saglul.
Y de cara al futuro no
podemos confundir, la dirección de una institución, con un proyecto presidencial,
el presupuesto, los recursos, son necesarios en la política, pero no son el
todo para lograr el éxito, sino el Penco hubiese sido el actual presidente de
la República. A propósito de la anterior aseveración, un espejito, espejito…de
la inolvidable Blancanieves, de los Hermanos Grimm, el cual debemos vernos
diariamente, es el de la acera del frente, pues los Peledeistas, más allá de
los sueños truncados del Profesor Fernández de la “Fabrica de Presidentes” que fue
declarada en quiera, pero que rompió récord de aspirantes desde el poder, y
para muestra un botón, recordemos en el 2019, Temístocles Montás (Ministro de
Industria) Radhamés Segura (Refinería Dominicana de Petróleo) Reinaldo Pared
Pérez (Presidente del Senado) Carlos Amarante Baret ( Ministro de Interior)
Rosa Maritza Hernández (Ministra de Trabajo) Andrés Navarro( Ministro de
Educación) y el irrepetible y funesto Gonzalo Castillo (Ministro de Obras
Públicas) A los que le gusta teorizar más allá del algoritmo y la
personificación de los egos, tomen en cuenta este punto, en los antecedentes de
la división del PLD, que se sirvieron así mismos y olvidaron servir al pueblo.
No puedo dejar de
citar el gran interés y el accionar correcto del presidente Luis Abinader, un
demócrata a carta cabal, que ante la subida de tono del proselitismo a
destiempo, y respondiendo a una pregunta de un miembro de la prensa, expresó lo
siguiente: “Lo que yo voy a garantizar es
que exista una elección democrática, transparente y sobre todo, conservar la
unidad, y garantizar después, unas elecciones totalmente transparentes para
consolidar aún más la democracia en la República Dominicana” En este
sentido apelo a abrigar este enunciado, sobre todo con la unidad, que es
siempre frágil, y es amenazada permanentemente por los fantasmas del pasado,
que siempre se asoman y acechan como ladrón en la noche, para consumar su acto.
Reitero,
finalmente, que nuestro pueblo nos observa, que no podemos ponernos locos, que
el 26 está primero que el 28, que lo general está por encima de lo particular,
que la mejor carta de triunfo es la buena gestión de gobierno del presidente
Abinader, que el 28 seguirá siendo el número de la locura, pero el 2028, será
la fecha de plazo fatal, que pondrá a prueba la madurez, la sensatez y la
cordura del liderazgo del PRM. Parafraseando al magistrado Céspedes Martínez: “No desesperéis perremeistas”, no tengo
dudas, que lo mejor está por venir.
Por:
Juan Alberto
Michel G.
Abogado.
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