Flujos positivos de divisas que engrosan las reservas
Desde el inicio de la administración Abinader, 16 de agosto de 2020, en
medio de la inclemente pandemia Covid-19, se propuso combatir esta enfermedad
respiratoria a los fines de reactivar la economía la cual había sido impactada
negativamente.
En esa dirección se logró inmunizar a casi la totalidad
de la población dominicana mediante la adquisición de las vacunas que en
su momento disminuyó parcialmente los efectos de dicha enfermedad, y en lo
inmediato se enfocó en reactivar el turismo, la producción, el comercio, la
demanda y el empleo.
Se aplicaron políticas monetarias y fiscales laxas, a los
fines de que fluyera la mayor cantidad de dinero en mano de la población y de
paso se reactivan las actividades económicas y financieras para empujar la
demanda.
A partir del mismo año 2020 al ir mejorando la situación
de la pandemia Covid-19, los ingresos de los flujos de divisas comenzaron a
revertirse positivamente al tiempo de sanearse la mala administración de las
finanzas públicas dejadas por la administración que antecedió a la de
presidente Abinader.
Los flujos positivos de divisas en la República
Dominicana entre 2020 y 2025 han sido impulsados principalmente por las
remesas, el turismo y las exportaciones.
Para el presente año 2025, se proyecta un ingreso total
de divisas de alrededor de RD$46,000 millones de dólares, superando las cifras
de años anteriores y mostrando una recuperación económica.
Las remesas son una fuente crucial, con cifras que superan los US$9,800
millones de enero a octubre de 2025, proyectándose un cierre de año superior a
los US$11,700 millones.
El turismo, después de la reapertura del sector y el
aumento de visitantes han generado ingresos significativos, estimados en
alrededor de US$11,200 millones en 2025.
Mientras las exportaciones han experimentado una mejora
constante, con ingresos estimados en unos US$14,900 millones en 2025,
impulsados por productos como el oro y las exportaciones de zonas francas.
En cuanto a la inversión extranjera directa (IED), se proyecta
que superará los US$4,800 millones en 2025, contribuyendo a la entrada de
divisas y al crecimiento económico.
Estos flujos de efectivo en divisas coadyuvan a mantener
la estabilidad económica. Los crecientes flujos de divisas han ayudado a
mantener la estabilidad del tipo de cambio y han permitido un nivel adecuado de
reservas internacionales, conforme afirma la entidad emisora de la nación
dominicana.
Según estos datos la tendencia de los flujos de divisas
será positiva con una recuperación notable después de la pandemia,
especialmente entre 2023 y 2024 y proyecciones favorables para el 2025.
Hace apenas unos días el Banco Central de la República
Dominicana informó que los flujos de remesas alcanzaron los US$9,878.4 millones
entre enero y octubre de 2025, con un aumento de US$966.8 millones (10.8%) en
comparación con el mismo periodo del año anterior.
Niveles
históricos
Actualmente las reservas internacionales de divisas se
encuentran en niveles históricos, gracias a ese flujo sostenido de divisas, el
Banco Central de la República Dominicana cerró septiembre con reservas
internacionales de US$13,300 millones de dólares, equivalentes al 10.4% del PIB
y a casi cinco meses de importaciones, niveles que superan los parámetros
recomendados por el Fondo Internacional (FMI).
El primer funcionario del Banco Central de la República
Dominicana destaca que los resultados positivos de divisas consolidan la
confianza en la economía dominicana y permiten al país contar con una posición
externa sólida para enfrentar eventuales choques financieros internacionales.
El primer ejecutivo de la entidad emisora dominicana
resaltó que en ese marco el producto interno bruto (PIB) real, registró un
crecimiento de 2.2% en el lapso de enero a septiembre, en línea con la
proyección regional para 2025.
El turismo mantuvo su papel protagónico en la generación
de divisas: 9.8 millones de visitantes llegaron al país, incluyendo 2.1
millones provenientes de cruceros, se proyecta que el país cerrará el 2025 con
11.2 millones de turistas y más de US$15,000 millones de dólares.
La combinación de estabilidad cambiaria, reservas
robustas y flujos constante de divisas, brinda al país una base sólida para
retornar a un crecimiento más vigoroso, más próximo al potencial de la economía
dominicana.
Sin lugar a dudas que la administración Abinader ha sido
muy eficiente y resiliente, pruebas de ello solo basta con revisar las
estadísticas que a pesar de manejarse en un entorno adverso, de muchas
turbulencias e incertidumbres ha sabido apoyar oportunamente las medidas
tomadas en el orden monetario y fiscal con lo que el comportamiento de la
situación del país ha sido contraria a la que Vivían los dominicanos en el
pasado.
No ha sido fácil, pues lidiar con una pandemia,
incertidumbres y turbulencias nacionales e internacionales que han puesto de
rodillas a otras economías de la región, mientras que la economía dominicana ha
podido salir a flote encontrándose hoy entre las primeras 6 economías de
mayor crecimiento de la región.
El presidente Abinader ha sido oportuno, cauteloso y
prudente en tomar las decisiones más acertadas ante los vaivenes de las
distintas necesidades y situaciones que se le han presentado.
Como se sabe, la vida es muy cambiante, es dinámica, es
sorpresiva y ante estas incertidumbres el primer mandatario ha sido cauteloso y
preciso al gestionar el Estado dominicano.
Es fácil externar una opinión sin fundamentos, alegre,
deportiva y hasta olímpica, sobre un tema de la vida cotidiana de la nación
dominicana.
Siempre buscando pescar en río revuelto para hacerse
graciosos entre los dominicanos menos informados que constituyen la mayoría.
Estos dominicanos menos conscientes y menos empáticos,
posicionados en partidos de la oposición y acomodados en su zona de confort se
despachan con opiniones al margen de la realidad solo para llamar la atención.
Estos se olvidan de que gracias al desarrollo de la
tecnología de la información y comunicación los hechos, expresiones y acciones
quedan registrados históricamente, los cuales sirven de pruebas para desmentir
cualquier argumento vacío y sin sustento alguno, desenmascarándolos como
personas que solo buscan brillar ante las desgracias que muchas veces produce
la naturaleza y que por tanto el humano no es culpable.
Las perspectivas, conforme los resultados que se han
generado en el orden económico y financiero, revelan que el país se encamina
por senderos promisorios, gracias a la atinada administración que encabeza el
presidente Luis Rodolfo Abinader Corona.
Sin lisonjas, el primer mandatario que hoy ocupa la casa
de gobierno es sin dudas uno de los mejores presidentes que ha tenido la nación
dominicana, quien se desdobla y se enfoca o enfrenta todos los retos y amenazas
que afectan y podrían afectar a los dominicanos.
Las pruebas están ahí, un mandatario de Estado,
consciente de la necesidad de proporcionarle una mejor vida a todos sus
compatriotas.
Se espera que con el incremento del gasto de capital que
hoy se experimenta el crecimiento económico sea mucho mayor al que actualmente
se estima de solo 2.2% del PIB.
Por: Félix Santana García.

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