Garantía económica empleadas colegio por muerte Stephora
SANTIAGO
DE LOS CABALLEROS, RD. - La jueza de Atención Permanente del
Distrito Judicial de Santiago, Yerixa Cabral, impuso una garantía económica de
500,000 pesos y presentación periódica a tres de las cuatro empleadas del
Instituto Integral Leonardo Da Vinci imputadas por la muerte de la niña
Stephora Anne-Mircie Joseph durante una excursión escolar, decisión que será
apelada por el Ministerio Público.
Son
ellas Yris del Carmen Reyes Adames, Francisca Josefina Tavárez Vélez y Vilma
Altagracia Vargas Morel, quienes deberán hacer el pago a través de una compañía
aseguradora.
En
el caso de la directora del centro educativo, Gisela González, el tribunal
dispuso libertad pura y simple al considerar que el Ministerio Público no
presentó ninguna prueba que la vincule con el hecho.
LA DIRECTORA NO ESTABA EN EL LUGAR DE LOS
HECHOS
La
abogada María del Pilar Zuleta, representante de una de las imputadas, afirmó
que la decisión fue correcta y se ajusta al derecho.
«Nuestra representada, la
señora Gisela González, era señalada por el Ministerio Público como la
directora del colegio. Sin embargo, el tribunal entendió que no se depositó ni
una sola prueba que la conecte con lo ocurrido»,
explicó.
Añadió
que los elementos presentados demostraron que González no estaba presente en el
lugar cuando ocurrió la tragedia, razón por la cual la jueza consideró que no
había motivos para imponerle una medida de coerción.
MINISTERIO PUBLICO APELARÁ MEDIDA
De
su lado, la magistrada Olga Dina Llaverías informó que el Ministerio Público no
comparte la decisión y que recurrirá una vez reciba la notificación oficial.
Los
abogados de la familia, Miguel Valdemar Díaz y Shesnel Calcaño, calificaron la
medida como insuficiente y denunciaron que los directivos reales del colegio
quedaron fuera del proceso.
Aseguraron
que existió una cadena de negligencias y que el centro operaba excursiones sin
protocolos de seguridad.
SE QUERELLAN CONTRA ADMINISTRADORES DEL CENTRO
Los
juristas depositaron una querella y solicitud de coerción contra los
administradores del colegio y de la hacienda donde ocurrió el hecho, tras
certificarse que el lugar no tenía condiciones para recibir niños.
La
familia reiteró que no descansará hasta que “los
verdaderos responsables enfrenten a la justicia”.
Por
Ali Núñez.
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