Recomendable: los tés con menor cantidad de ingredientes
Una de las definiciones que podemos encontrar en el
diccionario de la lengua española sobre la palabra mito es: “Persona o cosa a la que se le atribuyen cualidades
o excelencias que no tiene”. En otras palabras, un mito se refiere a
una falsa creencia.
En las últimas semanas, en la
República Dominicana, muchas personas han sido afectadas por diferentes virus.
Vale decir que, los procesos gripales han estado de moda. Mi esposa y yo no
hemos sido la excepción. Esto significa que, también hemos estado afectados de
gripe.
Como gran parte de la
población dominicana, además de la medicina tradicional de utilizar pastillas y
antigripales disponibles en farmacia, muchos acuden a la medicina alternativa.
Esto es, se preparan tés del tipo y forma que lo hicieron las personas que nos
cuidaron de niños, o bien, de la manera en que recientemente se haya observado
en la internet.
La
ocurrencia de mi esposa
No sé dónde lo vio, o cómo se
le ha ocurrido, pero mi compañera preparó una cocción (un té hervido) de flor
de Jamaica, jagua, laurel, canela y jengibre. Yo no quise tomar ese té.
Si bien es cierto que cada
ingrediente utilizado es conocido y ha sido utilizado para hacer tés y jugos
con comprobadas propiedades medicinales, también es cierto lo siguiente.
De cada ingrediente, es seguro
que se extraen miles de sustancias diferentes. La extracción de sustancias de
materiales vegetales es un fenómeno físico que no afecta la estructura química
de los
La forma en que se extraen las sustancias determina el
tipo de sustancias que se extraen. En el caso que se describe, se analizará
parte de lo que ocurre en la cocción. Aunque, en la República Dominicana, a
diario, se utilizan la infusión, maceración y destilación con arrastre de vapor
para la extracción de sustancias químicas a partir de materiales
vegetales. En otro texto se podría hacer una breve descripción de las
consecuencias que tiene sobre las sustancias extraídas la forma de extracción.
Por
qué no quise beber el té preparado por mi compañera esposa
En la mente de ella, así como
en la creencia de la mayoría de las personas, está la idea de que, “como es natural es saludable”. La idea
de que lo que es natural es saludable es una falsa creencia y, hay que ser
prudente con todo lo que uno pretende beber. En un texto anterior se dijo que
los tés que no formen parte de nuestra cultura no deben estarse preparando y
bebiendo a la ligera.
Considérese que, en un té de
un sólo tipo de planta se suelen extraer más de 5,000 sustancias químicas
diferentes (siendo muy conservador). Un té preparado con flor de Jamaica,
jagua, laurel, canela y jengibre implica la extracción de más de 25,000
sustancias de forma simultánea (al mismo tiempo).
La cocción asegura que se realice
una extracción de una mayor cantidad de sustancias diferentes. La cantidad de
hojas, flores, tallos o raíces; y el tiempo de cocción, aumentan la
concentración de las sustancias extraídas. Esto es, el té sale más oscuro, más
fuerte.
Mientras más tiempo se hierva
mayor cantidad de sustancias volátiles se pierden. Sí, esas sustancias que son
las que indican de qué es el té aunque no hayamos visto qué ni quién está
preparando el té. Nos referimos a todas esas sustancias que percibimos mediante
los olores que se desprenden a la hora de hacer el té.
Una vez las sustancias han
sido extraídas, el calor constante provoca cambios químicos que van más allá de
la simple extracción (fenómeno físico mediante el cual separamos las sustancias
y no altera su estructura química).
Es seguro que, durante la
cocción hay sustancias que se pierden porque se evaporan y salen del té (las
sustancias olorosas). Otras se oxidan, se hidrolizan o cambian de alguna
manera su estructura química. En otros casos, las sustancias extraídas pueden
reaccionar entre ellas formando nuevas sustancias que no estaban presentes en
el material vegetal utilizado para hacer el té. Tanto los cambios de la
estructura química como las nuevas sustancias formadas pueden provocar la
aparición de efectos dañinos a la salud.
Como se podrá entender todos
estos cambios químicos afectan la actividad biológica de los principales
principios activos de una planta. El principio activo es la sustancia que tiene
el efecto terapéutico que se espera.
Si todos estos cambios ocurren
en la cocción de una sola planta (un ingrediente), imagínese usted cuántos
fenómenos químicos y físicos pueden ocurrir en un té que tenga 5 ingredientes.
Consideraciones
finales
Al final, no me he bebido el
té de flor de Jamaica, jagua, laurel, canela y jengibre porque, muy
posiblemente, las propiedades medicinales de cada ingrediente por separado ya
no estaban presentes. Además, las nuevas sustancias que se formaron en esa
cocción representan un riesgo tóxico considerable que puede contribuir a dañar
riñones e hígado (dos de los órganos principales que nos limpian por dentro de
toda la basura que comemos y bebemos).
Cuando se prepara un té de
cualquier planta, es conveniente que seamos prudentes. Se sabe que
culturalmente existen costumbres de preparar tés con dos o tres ingredientes.
Si estas preparaciones son conocidas y forman parte de una costumbre conocida no
hay problemas con hacerlo. Sin embargo, si se trata de plantas o combinaciones
desconocidas sea prudente e infórmese.
Quizás, la esencia de este
texto, lo que quiere decir está recogido en las siguientes dos frases populares: “Lo mucho hasta Dios lo ve” y “Todo en exceso hace daño”.
En términos químicos
estrictos, lo recomendable es preparar los tés con la menor cantidad de
ingredientes posibles, y luego de estar preparados, si se quiere se pudieran
mezclar aquellos de los cuales no haya interacciones. En principio, tés
obtenidos de plantas de una misma familia podrían mezclarse sin ningún
inconveniente, ejemplo: jengibre y cúrcuma.
Por: Humberto Contreras Vidal.
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