EEUU afirma que pronto habrá un cambio «histórico» en Cuba
“Yo diría que
sí, que va a haber un cambio. ¿En qué forma?… ya veremos cómo»,
dijo el diplomático.
Hammer, nombrado durante la gestión de
Joe Biden en la Casa Blanca, lleva quince meses en Cuba y recorrió diferentes
regiones para conocer la situación real del país, azotado por la dictadura de
Miguel Díaz-Canel. Su presencia ya generó malestar dentro de la cúpula del
régimen, la cual intentó obstaculizar su labor mediante actos de repudio.
Según detalló, el 60% del petróleo que
llegaba a la isla era revendido en mercados asiáticos, sin beneficiar a la
población.
Hammer sostuvo que todos los sectores
del país -sistema de transporte, sanitario, de comunicaciones, etc.- han sido
abandonados por el régimen o no se ha invertido: “El dinero que estaban sacando del turismo (a través del conglomerado
GAESA, en manos de los militares y la familia Castro) no se reinvertía en la
economía. Se utilizaba para construir más hoteles. Entonces, imagínese un
gobierno que esté dispuesto a invertir en la economía; una situación en la cual
pueda venir un turismo que no esté alimentando a un grupo, sino que beneficie
de verdad al pueblo cubano”.
Sobre las conversaciones que días atrás
ya reconoció el propio Trump, evitó dar detalles, pero confirmó que existen
contactos con miembros del régimen que reconocen la necesidad de un cambio: “Solo voy a repetir lo que ha dicho el
presidente, que hay comunicaciones con ciertas personas. Que algunos miembros
del régimen cubano digan que no hay nada; a lo mejor ellos no están informados,
a lo mejor no es con ellos… “.
“El caso es que
dentro del sistema cubano hay individuos que se dan cuenta de que el proyecto
ya está finalizando y que a lo mejor están interesados en hacer un cambio que
ellos ven que es necesario”, agregó.
En ese sentido, el diplomático
norteamericano subrayó que el objetivo es una transición pacífica que evite el
derramamiento de sangre y permita la liberación de todos los presos políticos,
instando a otros países europeos a acompañar esta exigencia.
Por otra parte, aseguró que existe un
plan para el “día después” de la caída
del régimen cubano y se elaboraron distintos escenarios para una transición a
una Cuba libre, con el objetivo de evitar el caos y permitir la transformación
de un país cuya economía e infraestructura fueron severamente deterioradas.
Al respecto, anticipó que podría haber
habrá buena voluntad internacional para apoyar la reconstrucción y llevar a los
cubanos hacia la democracia: “Es un
proyecto que va a tomar cierto tiempo y que requerirá mucho esfuerzo, sin duda,
pero viendo a los cubanos mismos y la voluntad que hay por parte de la
Administración Trump y por otros, creo que va a suceder de una manera que nos
va a sorprender, y mucho”.
Hammer destacó el potencial y el
espíritu emprendedor de los cubanos, al señalar los éxitos de la comunidad en
el exilio. Respecto a la dependencia histórica de Cuba de la ayuda externa,
señaló que el régimen debe afrontar la realidad de que ese apoyo se agotó. Si
bien no precisó un calendario, insistió en que la situación es «insostenible» y que “el cambio se aproxima”.
En relación a los envíos clandestinos de
petróleo y la posibilidad de que EEUU envíe combustible para necesidades
básicas, Hammer explicó que cualquier asistencia humanitaria estará orientada a
la población y no al régimen.
Por otra parte, subrayó que la infraestructura
energética, sanitaria, hídrica, de transporte y comunicaciones requieren una
renovación integral, pues el dinero generado —especialmente a través del
turismo— no se destinaba a inversiones para la población, sino al beneficio de
una élite militar y familiar.
Hammer afirmó que, con un gobierno
dispuesto a invertir en el país y la llegada de un turismo que beneficie
realmente a la gente, la recuperación podría ser más rápida de lo esperado,
aunque el proceso demandará esfuerzo y tiempo.
Por: la Redacción.
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