Turistas abandonan Cuba en medio de crisis de combustible
LA HABANA. - La crisis de combustible que atraviesa
Cuba está impactando de lleno al sector turístico, uno de los principales
generadores de divisas del país. Cancelaciones de vuelos, hoteles cerrados
temporalmente y dificultades para el transporte interno han comenzado a alterar
los planes de visitantes extranjeros, mientras crece la incertidumbre en la
industria.
En las últimas semanas, varios países
han recomendado a sus ciudadanos evaluar con cautela los viajes a la isla ante
la inestabilidad en el suministro de combustible, que ha derivado en apagones
prolongados y largas filas en estaciones de servicio. Las dificultades para
garantizar el repostaje de aeronaves también han provocado ajustes operativos
en rutas internacionales.
Algunas aerolíneas han reprogramado
vuelos, incorporado escalas técnicas para cargar combustible fuera del país o
enviado aviones sin pasajeros con el objetivo de trasladar de regreso a
viajeros que podrían quedar varados. Turistas han expresado preocupación por la
disponibilidad de transporte y la posibilidad de cumplir sus itinerarios.
En La Habana, la actividad turística
muestra signos de desaceleración. Autobuses panorámicos circulan con baja
ocupación y los tradicionales autos clásicos, emblema del atractivo local,
operan con limitaciones debido al racionamiento de gasolina. Conductores del
sector privado señalan que muchos optan por conservar el combustible restante
ante la incertidumbre sobre nuevos suministros.
El turismo representa históricamente una
de las principales fuentes de ingresos en divisas para Cuba, junto a la
exportación de servicios profesionales. La reducción en la llegada de
visitantes afecta no solo a las cadenas hoteleras estatales, sino también a
trabajadores por cuenta propia, guías, choferes y pequeños negocios vinculados
al sector.
La situación ocurre en un contexto
económico complejo. La isla ha enfrentado en los últimos años una combinación
de escasez de alimentos, medicamentos y energía, agravada por limitaciones
financieras y por el impacto prolongado de la pandemia de COVID-19, que redujo
drásticamente la llegada de turistas internacionales.
Según expertos del sector, el escenario
actual podría traducirse en otro año difícil para la industria turística
cubana, que aún no logra recuperar los niveles previos a 2019. La disminución
sostenida de visitantes complica la capacidad del país para generar ingresos
destinados a cubrir importaciones esenciales, entre ellas alimentos y
combustibles.
En paralelo, México envió recientemente
más de 800 toneladas de ayuda humanitaria con productos alimenticios y
artículos básicos, en un gesto que refleja la dimensión regional de la crisis.
Mientras las autoridades investigan
alternativas para estabilizar el suministro energético, el panorama inmediato
para el turismo permanece incierto. La evolución de la disponibilidad de
combustible y la confianza de los mercados emisores serán factores
determinantes en las próximas semanas.
El músico Víctor Estévez afirmó que,
dado que el turismo ha sido “un sustento para todos los cubanos… si se ve
afectado, vamos a tener serios problemas”.
“El
bienestar de mi familia depende de mí”.
El sector turístico ya se había visto
gravemente afectado por la pandemia de la COVID-19, con una disminución del 70
% en sus ingresos entre 2019 y 2025.
El experto en turismo José Luis Perelló
afirmó que la isla se enfrenta ahora a la perspectiva de “un año desastroso”.
Por: la Redacción.
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