Monitoreo del entorno económico global
Es de rigor que el Banco Central de la República
Dominicana y demás bancos centrales del mundo monitoreen constantemente los
entornos económicos y financieros, endógenos y exógenos a los fines de conocer
el comportamiento de los acontecimientos generales que puedan afectar el
desenvolvimiento de la vida económica y financiera del país.
Este monitoreo se lleva a cabo
en períodos de más corto plazo cuando las circunstancia así lo amerita, es
decir, en tiempo de crisis de los mercados financieros, conflagraciones
bélicas, políticas y sociales.
Conforme lo anterior,
actualmente dado los problemas geopolíticos y geoeconómicos suscitados entre
Rusia vs Ucrania, EE. UU e Israel contra Irán, entre otros focos bélicos no
menos importantes, catalizadores de crisis financiera y económica globales.
A raíz de estos
enfrentamientos, los riesgos operacionales, financieros y totales, se han
incrementado en las instituciones públicas, privadas o del tercer sector (ONG)
de muchos países.
Ante estas circunstancias los
comités y organismos de gestión de riesgos holísticos son activados en las
instituciones como previsión de las amenazas que estos acontecimientos
representan para la estabilidad económica y financiera de los países.
De ahí que los últimos ataques
o enfrentamientos bélicos entre EE. UU e Israel contra Irán han desatado más
incertidumbre de la que imperaba antes de dicha guerrera, dando al traste con
el aumento de los precios del petróleo, oro, commodities, materias primas,
caída de los mercados bursátiles, incremento de la inflación, aumento del gasto
corriente, entre otros.
Según publicaciones o informes
económicos y financieros recientes, los efectos de dicha guerra, en caso de
extenderse por más tiempo del que lleva ya, las consecuencias serán desastrosas
para muchos países, más aún, para aquellos que no fueron previsores cuando las
situaciones les favorecen.
La guerra contra Irán ha
comenzado a encarecer la energía, transporte y alimentos, aunque ésta sea
breve.
Muchos expertos advierten un
efecto en cadena que impactará en los bolsillos de los consumidores.
Cuando sube el precio de la
gasolina, aumenta toda la cadena de costos, lo que eventualmente se refleja
negativamente en el consumidor.
En los mercados financieros,
la incertidumbre suele generar cautela entre consumidores e inversionistas,
quienes tienden a reducir gastos y aumentar el ahorro ante posibles escenarios
adversos.
La incógnita ahora es cuánto
tiempo se prolongará la tensión internacional y que tan alto podría llegar el
precio del combustible.
Se recomienda a los
inversionistas, para evitar el miedo, diseñar una estrategia desde cero,
personalizada en función de sus necesidades, plazos y perfil de riesgo.
El año 2025 resultó ser más o
menos bueno, pero ahora en el año 2026 se tienen frentes abiertos de riesgos
geopolíticos.
Los efectos de la ofensiva de
Estados Unidos e Israel contra Irán comienzan a reflejarse en Latinoamérica de
manera desigual en los mercados y, en el precio del petróleo, mientras
gobiernos y bancos centrales de la región Latinoamericana monitorean el
conflicto, que aunque lejano geográficamente, puede traducirse en volatilidad
cambiaria, presión sobre los combustibles y ajustes en la política económica.
Es oportuno recordar que el
costo de producción de los bienes está conformado por los costos de la materia
prima, mano de obra directa y los costos indirectos de fabricación, de los
cuales el costo de las materias primas y los costos indirectos de fabricación
al aumentar éstos como la energía eléctrica entre otros dará lugar a un aumento
de la facturación, en caso de que el gobierno lo absorba al aumentar el
subsidio eléctrico.
Sin lugar a dudas, esta
situación afectaría la proyección de crecimiento económico que se había
estimado para final del año 2026 en 4% de parte del Banco Central de la
República Dominicana y organismos internacionales de financiamiento, por lo que
se recomienda adelantarse a los posibles escenarios que podrían presentarse.
El ministro de Hacienda y
Economía dominicano asegura que la nación dominicana se encuentra preparada
para enfrentar los posibles daños que la situación de guerra podría generar.
El ministro de Hacienda y
Economía acotó recientemente que el gobierno debe ser proactivo en comprar
seguros contra el petróleo tal como lo hizo con el gas natural y favorece que
de continuar subiendo el petróleo el gobierno debe continuar subsidiando los
combustibles.
Realmente hay mucha
incertidumbre y especulaciones ante esta situación de guerra, lo único que
procede hacer es ir tomando medidas paliativas para de forma previsora hacer
frente a los embates de esta nueva situación que hoy la humanidad observa.
Analistas militares y
gubernamentales estiman que la guerra EE.UU. e Israel contra Irán no será larga
pero tampoco terminará inmediatamente. Aquí lo que está en juego es la
hegemonía estratégica del poder del mundo.
Se especula que la guerra
tendrá una duración de unos tres meses. Algunos líderes han sugerido que la
campaña militar podría durar semanas y no años.
Esto así porque los EE.UU. e
Israel buscan debilitar la capacidad militar y de misiles de Irán, no ocupar el
país.
Los ataques son principalmente
bombardeos, drones y misiles, no una invasión terrestre. Las guerras aéreas
suelen ser más cortas.
Se presume que esta guerra
dura de 4 a 10 semanas.
Analistas sesudos estiman que
la guerra podría alargarse si entra Hezbollah o las milicias del Medio Oriente,
ataques contra países del Golfo, cierre prolongado del estrecho de Ormuz.
Ese estrecho es clave para
transportar el petróleo y el comercio mundial.
Un escenario extremo sería un
conflicto de largo plazo siempre que haya un cambio en el régimen en Irán,
colapsará el gobierno iraní y si hubiese intervención de otros países.
En ese caso el conflicto
podría durar varios años, aunque hoy no es el escenario principal.
Entre las probabilidades de la
duración de la guerra se encuentran: 4-8 semanas un 40%, de 2-4 meses 35% y de
6 a 12 meses 20% a años un 5%.
Nadie puede predecir con
certeza que sucederá en los próximos días ya que cada día, las estrategias
tomadas cambian constantemente lo que lleva a provocar una incertidumbre
incontrolable.
En el plano local todo depende
de las acciones que tomaría el superior gobierno que preside el ciudadano
presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, una vez el Banco Central de la
República Dominicana establezca las nuevas estrategias a seguir.
El Banco Central de la
República Dominicana advierte al país que hay que estar preparados ante un
nuevo escenario económico, que incluiría un déficit en la cuenta corriente de
la balanza de pagos por el aumento de los precios del petróleo y por los nuevos
aranceles que ha impuesto el gobierno norteamericano, a pesar de ello, mantiene
sus expectativas de crecimiento.
La entidad emisora continuará
como siempre lo ha hecho, monitoreando los entornos internos y externos,
evitando con ello daños pronunciados a la economía dominicana.
Por: Félix Santana García.
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