EU e Irán convierten Ormuz en zona cerrada a la navegación comercial
WASHINGTON. - Con el anuncio efectuado este domingo
por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un cierre
perimetral sobre el estrecho de Ormuz, de por sí bajo control de Irán desde el
comienzo de la guerra con Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, una zona
estratégica para el comercio mundial, especialmente el energético, por donde
pasaban una quinta parte de los suministros de petróleo y gas natural licuado
del mundo ha quedado completamente cerrada al tráfico marítimo.
Trump ha redoblado su apuesta sobre el
estrecho tras conocer el fracaso de este sábado en las conversaciones de paz de
alto nivel entre Estados Unidos e Irán, celebradas en la capital de Pakistán,
Islamabad, con un duro mensaje publicado en redes sociales en el que ha
achacado a Teherán la responsabilidad de esta decisión y avisado además que la
Marina de EEUU interceptará a cualquier barco comercial sospechoso de haber
pagado el «peaje» que Irán exige
desde que se hizo con el control de la zona.
Esta intercepción, ha avanzado Trump,
ocurrirá «en aguas internacionales»; una declaración que complica todavía más
la situación porque su país no es firmante de uno de los principales tratados
internacionales que regulan esta definición, la Convención de Naciones Unidas
sobre el Derecho del Mar, y que establece que todo Estado tiene derecho a
establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12
millas marinas.
«UN
BAILE LEGAL»
El estrecho de Ormuz tiene una anchura
máxima de 21 millas náuticas. Iran y Omán reclamaron cada uno sus 12 millas
correspondientes según la convención en 1959 y 1972, respectivamente. Teherán,
hasta que decidió hacerse con el control del estrecho, había adoptado un
enfoque selectivo sobre su cumplimiento.
Mientras, Estados Unidos se ha declarado
desde hace años como un férreo defensor de la «libertad de navegación» internacional y, cuando aplica la
convención, lo hace como «derecho
internacional consuetudinario», normas tan ampliamente aceptadas que se
consideran vinculantes incluso sin un acuerdo formal, como explica la ONG
Better World Campaign, con sede en Washington D.C, antes de recordar el «enorme y complejo baile legal» que
representa esta crisis.
Cabe decir que la Organización Marítima
Internacional (OMI), a través de su director, Arsenio Domínguez, ha expresado
el rechazo del organismo de Naciones Unidas responsable de la seguridad y la
protección del transporte marítimo a cualquier mecanismo que implique la
imposición de peajes al tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, ya que «sentaría un precedente peligroso». La
Unión Europea se ha declarado de la misma opinión.
Sea como fuere, desde que Irán declarara
su intención de imponer un «peaje» a los barcos internacionales (una decisión
que excluye a los vinculados con EEUU e Israel en todo caso), la Guardia
Revolucionaria iraní había recomendado «rutas
alternativas de paso» que, con la decisión de Trump, quedan paralizadas.
Los destructores y patrullas de EEUU están capacitados para interceptar a barcos
al oeste del estrecho, desde Bahréin o Qatar en el golfo Pérsico, o bien al
este, entre el golfo de Omán y el mar Arábigo.
Dado que Irán no permitirá el tránsito
de aquellos barcos que no paguen (salvo excepciones a navíos con cargamento
humanitario) y EEUU ha avisado que interceptará a quienes lo hagan, el paso ha
quedado efectivamente cerrado a día de hoy, a la espera de ver la reacción de
los mercados internacionales en cuestión de horas y de si Trump decide ejecutar
una prometida «operación de desminado» para limpiar de artefactos explosivos
iraníes, dice, las aguas de Ormuz.
Toda esta crisis ocurre en una zona
crucial por la que, solo en 2025, llegaron a transitar diariamente 20 millones
de barriles de petróleo (de Irán, Irak, Kuwait, Qatar, Arabia Saudí o Emiratos
Árabes Unidos) y productos derivados, según estimaciones de la Administración
de Información Energética de Estados Unidos (EIA); un volumen de comercio
energético de 500.000 millones de euros anuales.
No hay comentarios