José Ramírez construye su caso al Salón de la Fama MLB
El antesalista dominicano continúa construyendo su
caso al Salón de la Fama sobre la base de marcas históricas en Cleveland y la
persecución de hitos poco comunes en MLB.
CLEVELAND.- José Ramírez es considerado el mejor tercera base de la
actualidad en las Grandes Ligas. El antesalista dominicano ha sido
un símbolo de consistencia y, a la vez, el rostro más visible de los Cleveland Guardians durante la mayor parte de una década, lo que
demuestra su impacto en el juego y, de forma más notoria, su huella en la
historia de la franquicia.
Con 14 temporadas en las Grandes Ligas junto
al equipo, Ramírez ya es poseedor de múltiples marcas
históricas. A la fecha, es líder en extrabases (737), en partidos de
cuadrangulares múltiples (28), bases por bolas intencionales (111) y juegos
disputados (1633). Además, es el primero y único en la franquicia con una
temporada de al menos 30 bases robadas y 30 cuadrangulares, logro que ha alcanzado
en tres ocasiones distintas. Adicionalmente, es el único jugador en la historia
de Cleveland con al menos 250 jonrones y 250 almohadillas estafadas.
No solo eso: Ramírez es segundo en
jonrones (291), carreras impulsadas (961) y bases robadas (297), con posibilidad
real de superar, en algún punto de las próximas dos campañas, las marcas
históricas en los primeros dos departamentos.
Sin embargo, Ramírez persigue una
marca mucho más exclusiva, a la que podrá acceder una vez conecte nueve
vuelacercas y robe tres bases más. “La Para” busca convertirse en el
noveno jugador en la historia de MLB en ingresar al club de
300 jonrones, 300 dobles y 300 bases robadas. Este selecto grupo ha aportado al
Salón de la Fama a figuras como Willie Mays, Andre Dawson y Carlos
Beltrán, mientras que otros miembros son considerados entre los mejores
peloteros de sus respectivas épocas, como Bobby Bonds, Steve
Finley y Reggie Sanders.
Asimismo, Barry Bonds y Alex
Rodríguez completan el grupo. Ambos, a pesar de haber tenido carreras
con méritos estadísticos de Salón de la Fama, no han logrado su
ingreso debido a sus vínculos con el uso de sustancias para mejorar el
rendimiento.
Dicho todo esto, es evidente que el camino de José
Ramírez al Salón de la Fama se está pavimentando
sobre la base de las marcas históricas de la organización de Cleveland, así
como por su eventual entrada a un grupo selecto de bateadores que han combinado
múltiples herramientas ofensivas a lo largo de sus carreras.
De hecho, al compararlo con los 18 antesalistas que ya
están en Cooperstown, la estadística WAR, que asigna un valor
basado en la contribución total del pelotero, muestra que José Ramírez ya
supera el promedio en dos escenarios clave.
Al medir el pico de siete años de carrera del
dominicano, su WAR acumulado de 44.6 supera el promedio de los antesalistas
de Cooperstown, que es de 43.4. Al mismo tiempo, al calcular su WAR
por cada 162 partidos, este se sitúa en 5.8, por encima del promedio de los
tercera base de Cooperstown, que es de 5.1.
Otras métricas que evalúan la idoneidad de un
candidato al Salón de la Fama también colocan a Ramírez cerca
del promedio general, con margen para superarlo. Tal es el caso de la métrica
JAWS, cuyo promedio para los antesalistas en Cooperstown es de 56.1, mientras
que el acumulado de Ramírez es de 51.6.
Para Ramírez, lo único que resta es
continuar acumulando estadísticas y redondeando sus números, algo que podrá
lograr gracias a la reciente extensión contractual firmada con los Guardians.
De mantenerse productivo y, sobre todo, saludable, todo apunta a que seguirá
adueñándose de las marcas históricas de Cleveland mientras termina de
consolidar su caso hacia la inmortalidad.
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