EU: Declaran culpables cuatro participaron magnicidio Haití
EFE: MIAMI. - Un jurado federal declaró culpables este viernes a
Arcángel Pretel Ortiz, Antonio Intriago, Walter Veintemilla y James Solages por
su participación en la conspiración para secuestrar o asesinar en Puerto
Príncipe al presidente haitiano Jovenel Moïse en 2021.
Con este fallo, ya son nueve los implicados condenados
en Estados Unidos por el magnicidio, a manos de un grupo de mercenarios, entre
ellos 17 exmilitares colombianos.
Otros cinco acusados ya habían sido sentenciados a
cadena perpetua, mientras que una sexta persona recibió una pena de nueve años
de prisión tras determinarse que no conocía el plan al financiar el envío de
chalecos antibalas.
DETALLES DEL JUICIO
El veredicto fue emitido por un panel de 12 jurados
tras 39 días de juicio en un tribunal federal de Miami, bajo la supervisión de
la jueza de distrito Jacqueline Becerra.
Según la acusación, los condenados conspiraron en el
sur de Florida para organizar el secuestro y posterior asesinato de Moïse,
ocurrido el 7 de julio de 2021 en su residencia privada en Pétion-Ville, a las
afueras de Puerto Príncipe, a manos de un grupo de mercenarios.
Documentos judiciales señalan que entre febrero y
julio de 2021 el sur de Florida funcionó como centro de planificación y
financiamiento del complot para derrocar al mandatario haitiano y reemplazarlo
por alguien alineado con los intereses políticos y económicos de los
conspiradores.
OBJETIVOS DE LA CONSPIRACION
El objetivo era que el médico haitiano Christian Sanon
asumiera la presidencia y posteriormente adjudicara contratos a una empresa con
sede en Doral vinculada a Intriago y Ortiz, mientras que Solages actuaba como
enlace en Haití. Por su parte, Veintemilla habría financiado la operación a
través de su compañía Worldwide Investment Development Group.
Sanon también estaba previsto para ser juzgado en este
caso, pero su proceso fue separado por motivos de salud y se celebrará en una
fecha aún por determinar.
Las autoridades indicaron que el plan fue inicialmente
presentado a los mercenarios colombianos como una operación de arresto legal
con respaldo de agencias estadounidenses, en parte debido a que algunos
implicados tenían vínculos previos como informantes del FBI y de la
Administración para el Control de Drogas (DEA).
Sin embargo, según testimonios, la operación derivó en
asesinato tras fallidos intentos de captura.
Más de 50 personas han sido acusadas en Haití por el
magnicidio, incluyendo la viuda de Moïse, aunque el proceso judicial en ese
país permanece estancado debido a la grave inseguridad.
El asesinato del mandatario desató una profunda crisis
en Haití, con un vacío de poder que facilitó el control de bandas armadas y
agravó la situación humanitaria.
Esto ha impulsado una ola migratoria hacia otros países, especialmente hacia Estados Unidos, donde unos 350.000 haitianos dependen del Estatus de Protección Temporal (TPS) para evitar la deportación, en medio de intentos del gobierno del presidente Donald Trump por revocar esa medida, bloqueados hasta ahora por tribunales.
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