Guerrero Jr. apuesta a contacto y paciencia sobre poder en MLB
TORONTO. - Vladimir Guerrero Jr. tiene apenas dos cuadrangulares tras un mes de
acción en la temporada 2026 de las Grandes Ligas. Para muchos, esto
podría considerarse un escándalo, tomando en cuenta la calidad ofensiva del
dominicano, así como su capacidad para hacer contacto y el perfil de poder que
ha demostrado a lo largo de sus ocho temporadas en MLB.
En términos generales, el primer mes de la campaña 2026 ha estado marcado por el dominio de los lanzadores y la ausencia de ofensiva. Sin embargo, en el caso particular de Vladimir Guerrero Jr., más que un simple dominio del pitcheo rival, lo que hemos visto es una evolución en su perfil como bateador durante los últimos años.
El inicialista ha sacrificado parte de su poder en
favor de un mayor contacto, algo que se ha reflejado en un aumento tanto de su
promedio de bateo como de su porcentaje de embasarse (OBP), cifras superiores a
las registradas durante sus primeras campañas en la “Gran Carpa”.
Dicho esto, basta con analizar que la velocidad de
swing de Vladimir Guerrero Jr. se mantiene entre la élite de
las Grandes Ligas esta temporada, con 76.4 millas por hora
(mph). Al mismo tiempo, métricas como la velocidad de salida promedio de sus
batazos, 91 mph, y el porcentaje de contactos considerados “fuertes”
(hard-hit), es decir, aquellos que superan las 95 mph, continúan ubicándose por
encima del promedio de MLB.
Todo apunta a que Guerrero Jr. sigue
conectando la pelota con fuerza y frecuencia, aunque esos contactos no estén
terminando en cuadrangulares. Más que una señal de preocupación, esto responde
a que, durante las últimas tres temporadas, el primera base ha mantenido un
ángulo de salida superior a los siete grados. Aunque no es una cifra negativa,
sí ayuda a explicar por qué el 48.4 % de los contactos que realiza terminan siendo
rodados. Si a esto se suma que no está halando la pelota hacia su banda con
mucha frecuencia, apenas un 14.2 % de las veces, resulta más sencillo entender
la disminución en sus jonrones.
Con todo este contexto, vale destacar que Guerrero
Jr., al momento de publicarse este artículo, batea para .328, el cuarto
mejor promedio de la Liga Americana, además de registrar un OBP de
.413, el octavo mejor de MLB. Ambos números reflejan que, en lugar
de depender exclusivamente del poder para producir ofensiva, Guerrero
Jr. ha apostado más por el contacto y la paciencia en el plato.
Esto queda evidenciado al observar que Vladimir
Guerrero Jr. es uno de los bateadores que menos se ha ponchado en la
temporada y, al mismo tiempo, mantiene una buena cantidad de bases por bolas
recibidas. Todo esto contrasta con la tendencia actual de muchos bateadores y
organizaciones, enfocadas en buscar el batazo de largo alcance aun cuando eso
implique una elevada cantidad de ponches.
Guerrero Jr. ha decidido nadar contra la corriente en una época
donde el poder domina la conversación ofensiva. Y aunque el propio jugador
seguramente desea aumentar su producción de cuadrangulares, como cualquier
bateador en MLB, no hay dudas de que la forma en que está manejando
sus turnos al bate lo convierte en un jugador más completo y capaz de aportar a
su equipo de múltiples maneras.
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