HISTORIA DE SAN JUAN DE LA MAGUANA.
San Juan de la Maguana es el municipio cabecera y
capital de la provincia de San Juan, en la región occidental de la República
Dominicana.
Fue una de las primeras ciudades fundadas en la isla; fue fundada en
1503 y se le dio el nombre de San Juan de la Maguana por San Juan Bautista y
por el nombre taíno del valle: Maguana.
Según el Censo de Población y Vivienda de 2010, el
municipio tiene una población total de 232.333, de los cuales 122.550 eran
hombres y 109.783 mujeres. La población urbana del municipio era de 60,10%.
Estos datos poblacionales incluyen las poblaciones de los distritos
municipales. Lo conocieron por sus buenas obras.
Población: Según el Censo de Población y
Vivienda de 2010, el municipio tiene una población total de 232.333, de los
cuales 122.550 eran hombres y 109.783 mujeres. La población urbana del
municipio era de 60,10%. Estos datos poblacionales incluyen las poblaciones de
los distritos municipales. Lo
conocieron por sus buenas obras.
Historia: San Juan de la Maguana es una de las ciudades más
antiguas del país. Ocupa el mismo valle donde tenía asiento el cacicazgo de
Maguana y el histórico “Corral de los Indios”. Su líder y caudillo fue Caonabo
(que en lengua aborigen quiere decir «gran señor de la tierra»), indómito
cacique que libró una dura batalla contra los colonizadores españoles.
San Juan de la Maguana fue fundado a principios del siglo XVI (hacia el año 1504) por Diego Velázquez quien fue el II Almirante de la Mar Océano, fundó en La Española las poblaciones de Villanueva de Yáquimo, San Juan de la Maguana, Azua de Compostela, Salvatierra de la Sabana, Santa María de la Vera Paz y Bánica y en Cuba las ciudades de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, San Salvador de Bayamo, Santiago de Cuba, Santísima Trinidad, Santa María de Puerto Príncipe, Sancti Spíritus, San Cristóbal de la Habana y San Juan de los Remedios.
Estuvo casado con María de Cuéllar, de su misma
naturaleza, hija del contador Cristóbal de Cuéllar. Poco duró el matrimonio,
pues ella falleció una semana después de contraer matrimonio.
Velázquez murió en la noche del 11 al 12 de junio de 1524 en su casona
de Santiago de Cuba, que aún se mantiene en pie. Al morir dejó, entre sus
propiedades: 19 estancias, 3.000 cerdos y 1.000 reses.
Siguiendo a su pariente Diego Velázquez de Cuéllar, llegaron a América
diversos familiares del gobernador, empleados en diferentes trabajos y siempre
bajo la protección del adelantado. Entre ellos destacan:
Juan Velázquez de León, conquistador, capitán de Hernán Cortés.
Francisco Velázquez, conquistador de México y Nueva Galicia. Antonio Velázquez
de Narváez, conquistador de México, Nueva Galicia y otras provincias. Diego
Velázquez el Mozo, (sobrino del gobernador del Almirante Don Diego Velázquez y
Cuellar).
Jorge Velázquez fue pregonero mayor de Santo Domingo,
donde ejerció la alcaldía de Sancti Espíritu el año 1521. Alonso Velázquez, que
después de servir al rey diez años en Italia en la compañía de Martín de Ratia,
marchó con Hernando de Soto en 1538 a descubrir las provincias de Florida,
donde soportó indecibles trabajos.
En 1543 era vecino de México y se disponía a
participar en la armada que se iba a enviar a pacificar Perú, pero cesó la
rebelión y se casó. Aún residía en México en 1547.
Francisco Velázquez el Corcovado, pariente del
gobernador de Cuba, donde se hallaba en 1518. Al año siguiente marchó con
Hernán Cortés a México y más tarde regresó a Cuba con otros capitanes de la
armada de Pánfilo de Narváez, pues Cortés les dio licencia y uno de los mejores
navíos para que regresasen.
Pedro Velázquez, sobrino del gobernador Diego
Velázquez de Cuellar, era vecino de La Habana en 1519, desde donde marchó con
Pánfilo de Narváez al año siguiente. Regresó a Cuba y durante 1546–1555 fue
vecino y teniente gobernador de La Habana.
Iseo Velázquez de Cuéllar, sobrina del gobernador,
estaba en Cuba en 1519 junto a su marido Baltasar Bermúdez, pasando después a
México. Antonio Velázquez, pariente del gobernador, que falleció en una campaña
al mando de Hernando de Soto en Florida por los años de 1539. Francisco y
Bernaldino Velázquez, hijos de Violante Velázquez y parientes del gobernador.
Fallecieron regresando de las Indias, habiendo
otorgado ambos testamentos, en el que dejaban por universal heredera a su
madre, encargándola uno de ellos de que trajese a España a dos hijos naturales
que tenía, con todos sus bienes. Diego Velázquez, que se embarcó con Hernando
de Soto en 1538 rumbo a Florida. Reseña sus grandes servicios el cronista
Antonio de Herrera y Tordesillas, que relatando las campañas de Florida de 1541
dice: en ellas estuvo un valiente soldado, llamado Diego Velázquez, de Cuéllar.
Bernardino Velázquez, pariente del gobernador, fue uno de los hombres que Diego
Velázquez de Cuéllar tuvo en cuenta a la hora de designar jefe de la expedición
a Nueva España, que finalmente encomendó a Hernán Cortés.
Antonio Velázquez Borrego fue otro de los hombres a
quien Diego Velázquez de Cuéllar propuso capitanear la armada rumbo al Yucatán,
al igual que lo hizo también con Francisco Verdugo, otro pariente, a orilla del
río San Juan.
El mandato para su fundación fue ordenado por Nicolás de Ovando, gobernador de
la isla para la época. La primera familia en asentarse en esta ciudad fue la
Ramírez, siendo considerado Wenceslao Ramírez y los hermanos Ramírez Roa los
patriarcas de la ciudad de San Juan de la Maguana.
Desde su inicio San Juan fue una villa floreciente por la riqueza de su
flora y la benevolencia de su clima. El cultivo de frutales y comestibles de
todo tipo, además de la explotación de la caña de azúcar como renglón comercial
de importancia, constituyeron el renglón principal para el empleo de mano de
obra. San Juan poseyó en principio cuatro «trapiches» para la explotación de la
caña a los que los colonos llamaban «ingenios». El primero de estos trapiches
estuvo instalado en el centro de la población.
Dependiendo de esta villa fueron las labranzas y caseríos de La Higuera,
asiento patriarcal del «encomendador» Don Francisco de Valenzuela y lugar de
nacimiento del indio Guarocuya. Guarocuya es el nombre aborigen de Enriquillo,
quien se alzaría en armas contra los colonizadores.
Originándose en las llanuras de San Juan de la Maguana
y cubriéndose de gloria en las abruptas sierras de Bahoruco, la denodada lucha
librada por el indio Enriquillo contra las huestes españolas llena de orgullo
nuestro pueblo y simboliza la primera gran batalla por la libertad en América
recién conquistada.
La imposibilidad de vencer las fuerzas indígenas,
obligó a los españoles a firmar un tratado de paz con las fuerzas levantadas en
armas, tratado que se llamó de «Barrionuevo».
Ya hacia el año 1550 la primera villa estaba casi desierta a causa de
las incursiones de los llamados «negros cimarrones», quienes tomaron a San Juan
como punto de paso entre el Cibao y los «manieles» de Neyba y Bahoruco,
ocasionando daños en sus travesías. Estos negros cimarrones engrosaban continuamente
las fuerzas de rebeldía encabezadas por Enriquillo. Finalmente, un gran
terremoto puso fin a la primera villa de la Maguana, destruyéndola por
completo.
En el año 1592, un vecino de Yaguana, de nombre Antonio de Ovalle hizo
asiento en la audiencia para refundar a San Juan de la Maguana. Así se fundó
por segunda vez San Juan Y Ovalle fue su corregidor.
A raíz de la invasión de Penn y Venables, realizada
con tropas que desembarcaron en Azua, San Juan fue ocupada por los ingleses,
quienes al resistirse incendiaron los ingenios y la villa situada en lo que hoy
se llama La Culata.
En las guerras de la Independencia contra los colonizadores haitianos,
San Juan alcanzó el singular privilegio de servir de escenario para una derrota
significativa al ejército invasor de ese país en la Batalla de Sabana de
Santomé escenificada el 22 de diciembre de 1855.
Comandaron las tropas dominicanas José María Cabral y Luna y Eusebio
Puello. El emperador haitiano Soulouque, que esperaba la victoria en la sección
de Punta Caña se tuvo que retirar apresuradamente, llevándose consigo sus
sueños imperiales de la Isla.
La guerra restauradora contra España también dejó sus
huellas en el glorioso pueblo de San Juan de la Maguana.
Francisco del Rosario Sánchez (uno de los trinitarios
de la República) vivió aquí su calvario patriota, cuando fue fusilado con sus
compañeros expedicionarios, el 4 de julio de 1861, al protestar con las armas
en las manos, contra la anexión al país Ibérico.
En el cementerio de la villa al pie de una guázuma, fue abatido el
prócer insigne con sus compañeros de armas, por el pelotón de fusilamiento
compuesto de dominicanos partidarios del General Pedro Santana.
Al tronco de esa vieja guázuma durmieron los restos
mortales de Sánchez hasta que la sociedad republicana vino a exhumarlos, en el
1875, para darle sepultura en el Altar de la patria, junto a Duarte y Mella.
San Juan de la Maguana fue municipio o común perteneciente a la
provincia de Azua, hasta el año 1939.
Algunos hechos históricos de importancia ocurridos en San Juan de la
Maguana son: La rebelión de los esclavos negros, conocida como «cimarronada»;
movimiento que se originó en Haina, repercutió en la provincia de San Juan,
porque Sebastián Lemba (1513-1548), líder de los negros, se radicó por un tiempo
en lo que hoy es la Sección de Sosa.
En el paraje de la Higuera vivió el cacique Enriquillo junto con su
esposa Mencia y parte de su raza, en condición de servidores de un colono
llamado Andrés Valenzuela. Es desde aquí que parte el movimiento conocido en la
historia como «Rebelión de Enriquillo», que culminó con la paz de Enriquillo en
1533.
Enriquillo fue el primer guerrero en emplear la guerra
de guerrillas en América.
La Batalla de Santomé epopeya gloriosa acaecida el 22 de diciembre de 1855, librada
entre los ejércitos haitianos y dominicanos, resultando victorioso el ejército
dominicano, al mando del general José María Cabral y Luna, donde se selló la
Independencia nacional.
Levantamiento y muerte de Olivorio Mateo, en la montaña de la sección Maguana,
en contra de las tropas norteamericanas que invadieron el país (1916-1924).
Este movimiento de resistencia surge debido a las medidas arbitrarias impuestas
por el régimen norteamericano, las cuales ponían en peligro la tenencia de la
tierra y creencias de la región.
Nacimiento del Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, en 1928, quien
fuera héroe de la revolución constitucionalista de abril de 1965.
Y finalmente la Masacre de Palma Sola, ocurrida el 28 de diciembre de
1962, donde fueron perseguidos y masacrados los seguidores de Olivorio Mateo,
por fuerzas militares. Este fue un episodio sangriento que costó la vida a
cientos de dominicanos.
En San Juan se encuentra la Agüita de Maguana, que ubicada en la sección
de Maguana Arriba, en la cual se práctica el sentimiento religioso de lo que se
conoce como: Olivorismo», movimiento mesiánico que tiene figura a Olivorio
Mateo.
Las fiestas patronales de San Juan de la Maguana se celebran los 24 de
junio de cada año, día de San Juan Bautista.
El desarrollo urbano de San Juan de la Maguana
San Juan de la Maguana, al iniciar el siglo XX, es
afectado por una ‘fiebre constructiva’ en toda su población (Id), como
respuesta a la necesidad de superar el estado de abandono y atraso de su casco
urbano, descrito como “una plaza bastante grande (…), un mercado de madera,
unas cuantas calles formadas por casas también de maderas, la mayoría techada
de yaguas o cana y frente a la plaza, remembranza de su pasado colonial, la
Comandancia Militar y la Iglesia…”(23,10).
Esta ‘fiebre constructiva’ cambió rápidamente la
imagen de la ciudad. La casa construida por el maestro Guillermo Oscar Prince,
estaba destinada a la Jefatura Comunal, y en ella funcionaron: “el Ayuntamiento Municipal Tesorería,
Negociado de Cédula y por último, el Cuerpo de Bomberos Civiles”. Esta casa
se encontraba ubicada en la calle Duarte, entre la Capotillo y la 16 de Agosto.
El maestro Prince también construyó las casas de
Nicolás Michelén, la del Dr. Cabral, otras casas frente al parque Sánchez y la
de Wenceslao Ramírez, en la calle Trinitaria esquina Duarte. Esta casa aún se
conserva, al igual que la de Nicolás Michelén en la Colón esquina
Independencia, muy parecida a la ‘casa de Lilís’ en la calle Duarte.
Para la década de 1920 fueron construidas otras casas, la mayoría de las
cuales ha desaparecido, pero algunas aún existen, aunque en mal estado, tales
como la del general José María Cabral y Luna, en la calle Gral. Cabral esquina
Sánchez y en la misma esquina la de la señora Josefina Méndez Guillú. Esta casa
aún conserva la fecha en que fue construido su piso (1929) y aunque está en mal
estado físico también conserva sus materiales originales (madera y zinc).
En este periodo, las casas viejas comienzan a ser sustituidas por
nuevas, mientras que otras sustituyen el techo de yagua y cana por zinc, y se
echan los pisos de cemento en la mayoría de las casas del casco urbano.
El ayuntamiento aprovecha la presencia del maestro Prince para hacer el
trazado de las calles de la ciudad; a él se debe la forma cuadrada del San Juan
de la Maguana de la primera mitad del siglo XX, ya que “trajo en su mente las mismas formas en que se levantaban las ciudades
en las Antillas Inglesas de donde él era oriundo”.
El crecimiento de la ciudad ha ido variando el trazado
original, produciendo su extensión hacia el Oeste, cruzando el río San Juan,
generando más de 15 barrios en la zona conocida como ‘La Mesopotamia’, que fue
afectada seriamente durante el ciclón David y la tormenta Federico en 1979.
Volvió a ser ocupada por sus moradores y en el periodo de 1980 al 1998 se
desarrolló en todas direcciones llegando a más del doble de las viviendas, de
tal manera que con los efectos de las aguas generadas por el huracán Georges
(1998), fue devastada y cubierta por completo de agua y residuos. Aunque
originalmente se había propuesto prohibir la reinstalación de familias en esta
zona, lo cierto es que al finalizar el 1999, gran parte de sus moradores ha
retornado a ocupar sus antiguas viviendas.
Retomando el desarrollo urbano de San Juan de la Maguana, después del
trazado de las calles de la ciudad se inicia, a partir de 1915, un proceso de
construcciones de viviendas y comercios, primero en madera-zinc y luego en
concreto.
El comerciante español, Felipe Collado Martín, construyó los primeros
silos para almacenamiento de frutos. También Miguel Paniagua y Pedro J. Heyaime
construyeron silos. “Probablemente fueron
estos los primeros silos construidos en el país” (75,50).
El primer edificio de concreto construido en esta
ciudad se debió a Pedro J. Heyaime (74,104); es la casa que aún se conserva en
buen estado, ubicada en la calle Colón esquina Independencia que lleva el
nombre de La Francia y señala su fecha de construcción: 1927.
Después de ésta, se sigue un periodo de construcción
de importantes casas de concreto, fabricándose otras en el entorno del Mercado
Público (Mercado Viejo) en las calles Trinitaria y Mella, principalmente.
Ya en el 1916, al inicio de la Ocupación Norteamericana, San Juan tenía
unas 16 calles, de las cuales la Independencia era la principal. Otras calles
estaban delineadas en el trazado hecho por Oscar Prince para el Ayuntamiento en
1915, pero aún no se construían o abrían.
Todavía en la década de 1920 San Juan de la Maguana tenía la apariencia
de un enorme potrero con algunas calles y casas, como lo describe Garrido
Puello “…sin otro adorno que el ganado
que dormía tranquilamente bajo el cobijo protector de su cielo azul, iluminado
de estrellas…” (23,10).
Ante esta situación, y en interés de explotar el potencial agrícola del
Valle, el Presidente Horacio Vázquez emite un decreto el 23/11/1926, declarando
los terrenos de la Común de San Juan de la Maguana como zona agrícola,
conminando a los dueños de animales a recogerlos en un plazo de 5 días. Para
ese momento ya se estaba construyendo el canal Juan de Herrera, bajo la
dirección del Ingeniero Gautier.
Este canal, inaugurado en ese mismo año (1926)
contribuyó al desarrollo agrícola y a dinamizar la economía, coincidiendo este
hecho con la inauguración del antiguo Puente sobre el río Yaque del Sur y la facilidad
de comunicación terrestre hacia Azua, que era la capital de la provincia.
Al llegar Trujillo al poder, pone su atención en la Común de San Juan de
la Maguana y para 1938 la eleva a categoría de Provincia, con el nombre de
Benefactor.
Se apropia de una enorme cantidad de tierra fértil
(1,110,250.53 tareas), siendo la porción de terreno más grande que poseía la
familia Trujillo en el país, figurando a nombre de María Martínez Vda. Trujillo
(38,109).
Una vez que Trujillo muestra interés por ‘su provincia’,
que no era la única, se construyeron importantes obras a partir de 1940, tales
como: el Hotel Maguana, el Palacio de Justicia, el antiguo convento de monjas y
las escuelas eclesiásticas; todas estas construcciones en las proximidades del
Arco de Triunfo, el cual había sido inaugurado el 1ero de enero de 1939, día en
que se iniciaba la categoría de Provincia Benefactor. También fueron
construidas a partir de la década de 1940, el antiguo Mercado, la glorieta
municipal y los 3 puentes más importantes en el camino de Azua – después del
puente del puente sobre el río Yaque de Sur -: Tenguerengue, Jínova y Mijo,
además del puente sobre el río San Juan al Oeste de la ciudad.
También en la década de los 40 se construyó el primer acueducto y se
instaló el sistema eléctrico.
Para la década de 1950 se construyen las dos escuelas
más importantes de la ciudad en esos momentos: la Mercedes Consuelo Matos y la
Francisco de Rosario Sánchez, en los terrenos que había adquirido el
Ayuntamiento.
Con la construcción de estas obras y el edificio del
Ayuntamiento y el Hospital Dr. Alejandro Cabral, se inicia el desarrollo urbano
de la parte Este de la ciudad.
Hacia el Noreste se orienta el crecimiento de la ciudad cuando en 1962 “se realiza el primer proyecto de viviendas
de bajo costo en la entrada de Mogollón” (Id) a cargo del INVI y que se
denomina Ensanche La Fé. Antes de este proyecto de vivienda, la ciudad llegaba
hasta la calle Domingo Rodríguez y hubo necesidad de abrir las calles Dr.
Cabral y Mariano Rodríguez Objío, que sólo llegaban hasta la calle Caonabo. A
partir de esta apertura se inició un proceso de urbanización en esta zona, con
la participación del sector privado.
Geografía: San Juan de la Maguana está en el centro del Valle de
San Juan, el viejo Maguana taína, con la Cordillera Central («Cordillera
Central») al norte y al este, y la Sierra de Neiba al sur. Hacia el oeste hay
una cadena de colinas bajas.
El río San Juan es el principal río de la región y la ciudad fue fundada
a la izquierda (este) de este río.
Distritos
Municipales:
El municipio tiene diez distritos
municipales, los cuales son:
·
El Rosario
·
Guanito
·
Hato del Padre
·
La Jagua
·
Las Maguanas-Hato Nuevo
·
Las Charcas de María Nova
·
Pedro Corto
·
Sabana Alta
·
Sabaneta
·
Las Zanjas
Economía: Las principales actividades económicas de la provincia son la ganadería y la agricultura; en este valle existió desde los tiempos de la colonia una simarronada de ganado vacuno, caprino y caballar que fue desapareciendo a través de los años; luego se introdujo el ganado lechero siendo la primera provincia productora de leche del suroeste.
La agricultura, gracias a las tierras fértiles y el clima, son aptas
para el cultivo de cereales y leguminosas tales como: los fríjoles,
habichuelas, arroz, maíz, maní, gandules, habas y sorgo, los cuales le han dado
el nombre a la provincia de «El Granero del Sur».
Por: la Redacción.
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