Movimiento exige cancelación definitiva del proyecto Romero tras Gobierno suspenderlo
SAN JUAN DE LA MAGUANA, RD. - El presidente Luis Abinader ordenó
la víspera la suspensión inmediata de todas las actividades del proyecto minero
Romero, operado por la empresa GoldQuest Mining Corp.,
en una decisión que marca un giro significativo en el conflicto socioambiental
que se desarrolla en la provincia San Juan.
La medida se
produce luego de intensas jornadas de protesta en la región, donde miles de
ciudadanos se movilizaron en defensa del agua y en rechazo a la explotación
minera en la Cordillera Central. Las
manifestaciones, organizadas por el Movimiento Suroeste Unido por
el Agua y la Vida, presionaron al Gobierno a revisar la continuidad del
proyecto.
Las
autoridades reiteraron que la iniciativa minera no cuenta con permiso de
explotación y que se encontraba únicamente en fase de evaluación ambiental, lo
que refuerza el carácter preventivo de la decisión adoptada por el Poder
Ejecutivo.
Celebración
popular y reclamos pendientes
Tras el
anuncio, se registraron celebraciones en distintos puntos de San Juan de la Maguana, especialmente en el
emblemático Arco del Triunfo, donde ciudadanos se congregaron para
expresar su respaldo a la medida.
Dirigentes
del movimiento ambiental valoraron la suspensión como un paso positivo,
señalando que “devuelve la paz” a la
región y representa una victoria del pueblo en defensa de los recursos
naturales. No obstante, advirtieron que el conflicto no está cerrado.
Entre sus
principales exigencias figura la emisión de un decreto que establezca la
cancelación definitiva del proyecto, así como el retiro inmediato de todos los
equipos e infraestructuras de la empresa minera en la zona de Romero.
Exigen
salida total de GoldQuest y protección del agua
El Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida mantiene
una agenda de demandas que incluye la salida definitiva de GoldQuest Mining Corp. del área, la protección
integral de las fuentes hídricas —entre ellas la presa de Sabaneta— y la
garantía de que no se otorgarán permisos de explotación minera en la zona.
Asimismo, no
descartan recurrir a instancias legales o constitucionales en caso de que el
proyecto intente reactivarse, argumentando la necesidad de salvaguardar
ecosistemas estratégicos y el acceso al agua para las comunidades.
Movilización
sostenida en la región
El conflicto
ha estado precedido por una escalada de protestas en los últimos días. El
pasado 3 de mayo, organizaciones sociales realizaron una masiva marcha que
recorrió desde el recinto local de la UASD hasta la presa de Sabaneta, pasando
por el Arco del Triunfo.
Las acciones
de presión incluyeron además un paro regional, así como semanas de movilización
continua, en las que se ha advertido sobre los posibles impactos ambientales de
la minería en la Cordillera Central y en la cuenca
del río Yaque del Sur.
Un
conflicto en fase decisiva
El tema de
fondo continúa siendo la defensa del agua frente a la actividad minera en una
de las zonas ecológicas más importantes del país. Comunidades, organizaciones
sociales, sectores religiosos y profesionales han asumido un rol activo en la
defensa del territorio.
En este
contexto, la suspensión del proyecto representa una concesión parcial del
Gobierno ante la presión social, mientras que el movimiento la considera una
victoria inicial, aunque insuficiente.
La principal
interrogante ahora gira en torno a si la medida será temporal o si derivará en
una prohibición definitiva de la explotación minera en la zona, en un debate
donde también incide el marco constitucional que prioriza el agua como bien
público.
Por: la Redacción.
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