Se cumple hoy 65 aniversario del ajusticiamiento de Trujillo
Este sábado 30 de mayo es el 65 aniversario del
ajusticiamiento del dictador Rafael L. Trujillo, uno de los más resonantes y
trascendentes hechos políticos de la historia de la República Dominicana.
El complot contra el
dictador fue numeroso y estuvo estructurado por diversos grupos (uno de
acción, otro político y otro militar) que tenían la responsabilidad de
articular un plan para ajusticiar al tirano y, acto seguido, poner en
marcha la segunda fase de la conjura, consistente en apresar a la familia
Trujillo y a sus principales epígonos con el fin de provocar un recambio en la
cúpula política y militar del régimen que, al cabo, allanaría el camino para la
celebración de elecciones libres.
Dentro de la conjura el llamado «grupo de acción o de la avenida» era el responsable de la eliminación física del tirano. Los líderes de la conspiración sabían que cada miércoles Trujillo solía viajar a su pueblo natal, acompañado solo por su chofer y sin el acostumbrado dispositivo de seguridad.
Sobre la base de ese dato planificaron que la delicada
y arriesgada emboscada tendría lugar a mediados de semana. Sin embargo,
quiso el destino que tal acontecimiento sucediera un martes, y no un miércoles,
como estaba planificado. Y esa fortuita circunstancia provocó que por lo menos
tres de los miembros originales del grupo de acción se vieron
imposibilitados de participar en el tiranicidio.
Los responsables de transmitir
la información al núcleo central de la conjura eran, por el
grupo de acción, el teniente Amado García Guerrero, quien pertenecía al
Cuerpo de Ayudantes Militares de Trujillo, y, por el grupo político,
Miguel Ángel Báez Díaz, quien tenía acceso directo al privilegiado círculo que
acompañaba al jefe en sus frecuentes paseos nocturnos por la avenida George
Washington.
Los
hechos
El grupo de
acción que iría a la avenida, según Antonio García Vásquez, estaba
conformado por nueve personas distribuidas en tres vehículos; pero, en vista de
que fue necesario actuar con inusitada precipitación antes del día previsto,
sólo siete de los conjurados se encontraban disponibles en la capital,
quienes, la noche del tiranicidio, se desplazaron en tres vehículos
distribuidos en forma desequilibrada. Ellos fueron: Antonio de la Maza, Antonio
Imbert Barrera, Salvador Estrella Sadhalá, Amado García Guerrero, Pedro Livio
Cedeño, Huáscar Tejeda Pimentel y Roberto Pastoriza Neret.
Durante el mes de mayo, los
conjurados intentaron llevar a cabo la emboscada los días 17, 24 y
25, respectivamente. En la primera oportunidad, Trujillo alteró su costumbre y
tomó una ruta distinta a la habitual; en la segunda ocasión, sencillamente
pospuso el viaje debido a una ligera afección gripal; y, en la tercera, decidió
viajar a San Cristóbal en la mañana, siendo necesario que los
conjurados postergaran su angustiante «cita»
con el llamado Benefactor de la Patria Nueva, de quien se dice que había
decidido postularse para presidente de la República en las elecciones generales
de 1962.
Pero el azar jugó su
carta y el martes 30 de mayo de 1961 Trujillo fue abatido a tiros en las
afueras de la capital dominicana, mientras «los
hombres de la avenida» y sus compañeros de conjura entraban a la
gloria por la puerta grande de la historia.
Por: Juan Daniel Balcacer.
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