Asistencia a dominicanos presos en otros países es nula o muy tardía
Cuando un dominicano cae detenido en Nueva York,
Madrid o Buenos Aires, descubre dos cosas al mismo tiempo: que cometió un error
y que está solo. El consulado llega tarde, informa poco y resuelve menos. La
asistencia consular, que debería ser un derecho, hoy es nula.
El Ministerio de Exteriores
(MIREX) tiene 104 oficinas consulares y embajadas. Cobra por cada pasaporte,
poder y acta. Pero cuando se trata de un compatriota esposado, el protocolo se
rompe. La familia llama al consulado y escucha: “no podemos intervenir en
procesos judiciales”. Traducción: no haremos nada.
La Convención de Viena sobre
Relaciones Consulares es clara: el Estado debe notificar al consulado cuando un
nacional es detenido, facilitar comunicación y brindar asistencia legal básica.
En la práctica, muchos
dominicanos pasan días sin que el consulado se entere de su arresto. Otros solo
reciben una visita protocolar. Ningún asesoramiento, ningún listado de
abogados, ninguna gestión para contactar a la familia. “Nula” es la palabra
exacta.
SOLO HAY
REACCION, NO PREVENCION
Los consulados reaccionan
cuando el caso se vuelve viral en redes. Si no hay presión
mediática, no hay acción.
No existe un programa de orientación legal preventiva
para dominicanos en riesgo: jóvenes, indocumentados, trabajadores informales.
Tampoco hay convenios con defensorías públicas ni clínicas jurídicas en EE.UU.,
España o Chile. El resultado: dominicanos firman acuerdos sin entenderlos y
reciben condenas máximas por desconocimiento.
LAS FAMILIAS
QUEDAN DESAMPARADAS
El mayor abandono ocurre con
las familias en República Dominicana. Una madre en Santo Domingo llama al
consulado en Nueva Jersey para saber de su hijo preso. Le cuelgan el teléfono o
le piden “mandar un correo”. Nadie le explica el proceso, la fianza, la deportación
posterior.
El MIREX no tiene una línea
24/7 ni un protocolo para dar seguimiento a casos penales. Cada consulado
improvisa. Y la improvisación, en asuntos penales, condena.
CONTRASTE CON
OTROS PAISES
México tiene la red consular
más grande del mundo y el programa “Conoce tus derechos”. Colombia tiene
abogados pagados por el consulado para casos críticos. El Salvador asigna
gestores para familias de detenidos.
República Dominicana tiene
discursos sobre “la diáspora es prioridad” y silencio cuando esa diáspora está
en una celda.
Lo que se puede
hacer ya, sin excusas:
1. Protocolo
obligatorio 24/7: Que
todo consulado tenga una línea de emergencia penal y un abogado de turno. Si
hay un dominicano detenido, la familia debe saberlo en menos de 24 horas.
2. Listado
público de defensores: Cada
consulado debe publicar abogados penalistas de confianza, con tarifas claras.
Hoy la gente cae en manos de estafadores.
3. Fondo de
asistencia legal: Usar
parte de los ingresos consulares para pagar defensa pública en casos de extrema
vulnerabilidad. No es caridad, es protección de nacionales.
4. Campañas de
prevención: “Si te
detienen, di que eres dominicano y pide al consulado”. Simple, pero salva años
de cárcel.
Un Estado no se mide por cómo
trata a sus ciudadanos libres, sino por cómo defiende a los vulnerables.
Mientras el MIREX siga
respondiendo “no podemos intervenir” a cada llamada de auxilio, la asistencia
seguirá siendo nula. Y cada dominicano preso en el exterior será un
recordatorio de que el país los celebra cuando mandan remesas, pero los olvida
cuando más lo necesitan.
Por: Jhonny Trinidad.
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