BOLIVIA: El Gobierno declara 90 días de estado de excepción
EUROPA PRESS: LA PAZ. - El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha anunciado
este sábado la imposición durante 90 días del estado de excepción en el país,
una medida extraordinaria adoptada con el objetivo de «no seguir siendo
rehenes» de la severa crisis provocada por los bloqueos y movilizaciones
comenzados hace 50 días y han paralizado buena parte de la actividad nacional.
Paz, en un discurso ante la
nación, ha defendido su decisión como un acto para devolver «la libertad» a la población frente a «quienes utilizan el conflicto político para
bloquear carreteras y hacer daño», en referencia a las agrupaciones de
campesinos que se han distanciado del acuerdo alcanzado solo horas antes entre
el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (la COB y los ‘cobistas’), principal
sindicato del país.
La medida capacita así a
Policía y Ejército a, en palabras del presidente, «ejecutar las acciones necesarias para restablecer el libre tránsito,
recuperar las carreteras y garantizar la seguridad de la población». Paz ha
comparecido rodeado de su gabinete y esgrimido que no ha tenido más remedio
tras «agotar todas las instancias de
diálogo» que aplicar una medida que se circunscribe, ha insistido, a la
retirada de los bloqueos, antes de prometer a la población que su vida
cotidiana no se verá afectada.
Y «a quienes todavía mantienen bloqueo, les digo con claridad, aún están
a tiempo de desistir voluntariamente, si tienen demandas legítimas, las puertas
del diálogo seguirán abiertas como lo estuvieron desde el primer día», ha
zanjado el mandatario.
El anuncio de esta medida se
ha producido horas después de que el Ejecutivo haya logrado alcanzar un acuerdo
con la COB para poner fin a las movilizaciones y medidas de presión impulsadas
por el sindicato a nivel nacional, abriendo paso de esta manera a la pacificación
del país.
Aún así, y a pesar de que los
‘cobistas’ estuviesen «a partir de este
momento levantando las medidas de presión a nivel nacional», no es
suficiente para un Gobierno que necesita alcanzar un acuerdo con los sindicatos
de campesinos, afines al expresidente Evo Morales, los cuales mantienen el
bloqueo de las carreteras e insisten en la renuncia del presidente Paz.
Por ejemplo, la Federación
Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari ha
renegado del acuerdo entre Gobierno y cobistas, y anunciado que las medidas de
presión continuarán e incluso podrían extenderse a nuevas regiones del país, en
palabras del dirigente campesino Vicente Salazar recogidas por Wara TV.
«No se van a levantar los bloqueos, han sido bien claras las provincias,
(y) se están masificando»,
afirmó Salazar.
Las pérdidas económicas
provocadas por las protestas han alcanzado ya los 2.600 millones de euros, que
es aproximadamente el montante que baraja el Gobierno en sus negociaciones con
el Fondo Monetario Internacional, según estimaciones de la Cámara Nacional de
Industrias.
Paz, de 58 años y aliado del Gobierno estadounidense, llegó al poder el año pasado cautivando a la clase trabajadora boliviana y a muchos simpatizantes del Movimiento al Socialismo (MAS), prometiendo «capitalismo para todos» durante su campaña.
No hay comentarios