Fallece Julio César del Cristo “La Ley”, referente de disciplina, formación y valores en San Juan de la Maguana
SAN JUAN DE
LA MAGUANA, RD. - Con profundo pesar ha sido recibida la noticia del
fallecimiento de Julio César del Cristo S., cariñosamente conocido como “La
Ley”, una figura muy querida y respetada en esta comunidad, cuyo legado humano,
educativo y social marcó a varias generaciones de sanjuaneros.
Quienes
tuvieron el privilegio de conocerle, especialmente aquellos que cursaron
estudios en la Escuela Francisco del Rosario Sánchez durante la década de los
años 70, recuerdan con admiración su firme carácter, su vocación por el orden y
su compromiso con la formación en valores.
Su
influencia fue determinante en los primeros pasos académicos de muchos,
inculcando principios como el respeto, la disciplina, el buen comportamiento y
el sentido del deber.
En el ámbito
profesional, Julio César del Cristo también se destacó como Juez de la oficialía
del estado Civil durante varios años, desempeñando sus funciones con apego a la
ley, sentido de justicia y una reconocida integridad, cualidades que reforzaron
aún más el respeto y la admiración que le profesaba la sociedad sanjuanera.
Fue
presidente de La Cruz Roja Dominicana en esta ciudad de San Juan de la Maguana.
Más allá del
ámbito escolar, “La Ley” dejó huellas imborrables en la vida cotidiana de la
comunidad. Su presencia en el sector de La Trinitaria, donde operaba su negocio
familiar, se convirtió en un punto de encuentro para generaciones enteras.
Su boutique,
ubicada en una zona de gran dinamismo social y comercial, fue testigo de
incontables historias compartidas entre vecinos, amigos y figuras destacadas de
San Juan.
Su cercanía
con familias tradicionales, como la del recordado Isidro Ogando “El Rubio”, así
como su interacción constante con profesionales, comerciantes y ciudadanos de
distintas áreas, reflejan la amplitud de su círculo social y el respeto que
supo ganarse a lo largo de los años.
Julio César
del Cristo no solo fue un hombre de disciplina, sino también un luchador
incansable, deportista entusiasta y un municipé ejemplar.
Quienes
compartieron con él destacan su don de gente, su capacidad de diálogo, su
sabiduría para aconsejar y su actitud protectora hacia quienes le rodeaban.
Hoy San Juan
de la Maguana despide a un hombre íntegro, cuya vida estuvo marcada por el
servicio, la enseñanza y el compromiso con su comunidad.
Su legado
perdurará en la memoria de todos aquellos que fueron tocados por su ejemplo.
Su cadáver está
siendo velado en la Funeraria Fortuna de esta ciudad de San Juan de la Maguana.
Paz a su alma.
Por: Rafael Méndez.
No hay comentarios