La República Dominicana y el valor de mil medallas en los JCC
Santo Domingo, RD. - La República Dominicana alcanzó las mil medallas en
la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, un hito que trasciende
el brillo de una presea más.
Es la confirmación de una
trayectoria construida desde su debut en Barranquilla 1946, cuando comenzó un
camino que hoy la ubica entre las naciones con mayor tradición en la cita
multideportiva más antigua del mundo.
La marca llegó, además, en una
edición especial. Santo Domingo vuelve a ser sede de los Juegos justo en el año
de su centenario, una coincidencia que dota de mayor simbolismo a un logro
alcanzado frente a su público.
Durante décadas, el país
encontró en disciplinas como el atletismo, el boxeo, el levantamiento de pesas,
el judo, el taekwondo y el voleibol algunas de sus mayores fuentes de alegría.
Cada ciclo olímpico fue
incorporando nuevos protagonistas y fue ampliando el mapa de deportes capaces
de subir al podio.
Las dos medallas de bronce
conquistadas este domingo por Francesca Pigozzi en esquí náutico completaron la
cifra histórica, mientras que el oro de Wilfrido de la Cruz en taekwondo
recordó que la cosecha local crece y se renueva con nuevas figuras.
De la Cruz otorgó este domingo
la tercera medalla de oro a su país en los XXV Juegos Centroamericanos y del
Caribe al imponerse en la final de los -54 kilos del torneo de taekwondo ante
el hondureño Derek Midence por 2-0, en una pelea disputada en el Pabellón de
Combates del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
Pero las mil preseas de
diferente color no pertenecen solo a quienes las ganaron. También son el
resultado del trabajo silencioso de entrenadores, médicos, fisioterapeutas,
dirigentes, familias y de todos los que durante años apostaron por el
desarrollo del deporte nacional.
La cifra, más que un punto de
llegada, constituye un nuevo punto de partida. El desafío para la República
Dominicana será transformar este logro en un impulso para fortalecer la formación
de atletas, ampliar la práctica deportiva y mantener la competitividad
internacional.
Cuando el 8 de agosto próximo
concluyan los Juegos de Santo Domingo 2026, el número ya no será mil. Será
mayor. Y cada nueva presea seguirá escribiendo una historia que comenzó hace 80
años y que aún tiene muchas páginas por delante.
Por: Prensa Latina.
No hay comentarios