Santo Domingo ya respira el espíritu de Centroamericanos
El amarillo fresco que cubre
muros y contenes, las nuevas señales pintadas sobre el asfalto, los jardines
acondicionados y las luminarias recién instaladas anuncian que la ciudad se
prepara para recibir la mayor cita deportiva de la región.
Las brigadas del Ministerio de
Obras Públicas trabajan desde temprano en avenidas, elevados y aceras. En
torno al Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, corazón de las competencias, el
movimiento es constante. Brochas, rodillos, maquinaria y cuadrillas convierten
el paisaje cotidiano en un escenario listo para recibir a miles de visitantes.
A ello se suman carteles y
pantallas luminosas con la imagen de Colí, la carismática mascota oficial, que
recuerdan en avenidas y puntos estratégicos que la cuenta regresiva ya está en
marcha.
Pero si la ciudad cambia de
rostro, hay otro lugar donde los Juegos ya comenzaron.
En Ciudad Juan Bosch, la Villa
Centroamericana y del Caribe empieza a llenarse de símbolos, colores y acentos
de toda la región.
En algunos edificios ya ondean
las primeras banderas nacionales, colocadas por las delegaciones que ocuparán
esos espacios durante las próximas semanas. La enseña cubana
distingue uno de los bloques del complejo habitacional. No muy lejos aparece la
bandera de México, otra de las primeras en identificar el alojamiento de su
delegación.
Poco a poco, los edificios
dejan de ser simples estructuras de concreto para convertirse en pequeños
territorios donde cada país reconoce su casa temporal.
Son detalles discretos, pero
cargados de significado. Cada bandera anuncia la llegada de atletas,
entrenadores y oficiales que muy pronto compartirán pasillos, comedores y áreas
comunes antes de enfrentarse en las distintas competencias.
La Villa, inaugurada esta
semana por el presidente Luis Abinader, está preparada para recibir a miles de
residentes temporales.
Sus 150 edificios, distribuidos
en un complejo moderno, disponen de cómodos apartamentos, comedor con capacidad
para más de dos mil personas, gimnasio, policlínica, centro de control
antidopaje, salas de reuniones y espacios de recreación concebidos para hacer
más llevadera la estancia de quienes buscarán subir al podio.
Mientras tanto, en las calles
de Santo Domingo continúa la cuenta regresiva. Los pasos de peatones recién
pintados contrastan con el gris del pavimento, los postes de iluminación
esperan encenderse al caer la noche y las áreas verdes recuperan su esplendor.
En pocos días, el tránsito
cotidiano dará paso al desfile de autobuses con delegaciones, voluntarios,
periodistas y aficionados. Los idiomas se mezclarán en las aceras, las banderas
multiplicarán sus colores y la ciudad se convertirá en el punto de encuentro de
37 naciones.
Los XXV Juegos
Centroamericanos y del Caribe comenzarán oficialmente el 24 de julio y se
extenderán hasta el 8 de agosto. Sin embargo, para Santo Domingo, la
competencia ya empezó.
Se juega en cada calle remozada y en cada bandera que, desde un balcón de la Villa Centroamericana, anuncia que el deporte ya encontró su hogar.
Por: Prensa Latina.
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