¿Tendrá Miami un desfile dominicano como tienen otras ciudades?
Es curioso. En Miami hay desfiles para casi todo:
carnaval, orgullo, festivales de comida, celebraciones de distintas
nacionalidades… pero cuando llega el momento de hacer un gran Desfile
Dominicano, de repente todos descubren que «es
muy complicado».
Parece que la logística solo
se vuelve un problema cuando hay que organizar algo que represente a los
dominicanos. La ex cónsul Geanilda Vásquez lo intentó desde 2024 hasta 2026 y,
cuando la designaron al Gabinete en febrero de 2026, el proyecto se esfumó.
LO QUE FALTA ES
VOLUNTAD Y ORGANIZACIÓN
Lo más irónico es que la
comunidad dominicana en el sur de Florida sigue creciendo. Hay empresarios,
artistas, profesionales y miles de familias dominicanas. O sea, gente hay. Lo
que falta es una organización fuerte, patrocinadores y la voluntad de convertir
la idea en una tradición anual.
Los cubanos tienen su Calle
Ocho, los colombianos y venezolanos tienen sus encuentros masivos. ¿Y nosotros? Nada. Mientras tanto, en otras
ciudades la diáspora dominicana toma las calles con banderas, música y orgullo.
En Miami, muchas veces la celebración termina siendo un perico ripiado en un
parque o una fiesta privada. Nada malo con eso… pero no es lo mismo que decir:
«Aquí estamos y esta ciudad también tiene sabor dominicano», caminando por
parques y calles.
Un desfile no aparece por arte
de magia. Alguien tiene que organizarlo, conseguir apoyo económico y convencer
a las autoridades de cerrar calles. Si nadie da ese paso, la pregunta se
repetirá cada año: ¿cómo es posible que
una de las ciudades más latinas del mundo todavía no tenga un gran Desfile
Dominicano?
POR QUÉ OTRAS
CIUDADES SÍ Y MIAMI NO
Miami sí tiene una comunidad
dominicana grande, pero históricamente no ha desarrollado un desfile de la
magnitud de Nueva York, Nueva Jersey o Filadelfia. Las razones principales:
– Concentración de la
diáspora: Nueva York, especialmente el Alto Manhattan y el Bronx, ha sido
durante décadas el principal centro de la diáspora en EE.UU. Allí existe una
masa crítica de residentes, empresarios, organizaciones y funcionarios electos
dominicanos que sostienen el famoso desfile anual.
– Distribución en el sur de
Florida: En Miami-Dade los dominicanos están más dispersos geográficamente y
son una comunidad más pequeña en comparación con cubanos, venezolanos y
colombianos.
– Organización y
financiamiento: Un desfile grande requiere patrocinadores, permisos
municipales, voluntarios y una organización estable por años. En Miami se han
celebrado festivales de jazz y eventos gastronómicos, pero no un desfile anual
consolidado.
– Peso político y tradición:
En Nueva York el desfile es tradición desde los años 80 y refleja la influencia
política y económica de los dominicanos. Esa tradición nunca se
desarrolló igual en Miami.
Eso no significa que sea
imposible. Hay caminatas, desfiles y caravanas en el Bronx, Nueva Jersey,
Madrid, Italia, Pensilvania, Canadá y otras ciudades. Pero cada 27 de febrero o
16 de agosto, Miami solo lleva flores a los bustos de Allapattah. Debemos hacer
algo más.
La ex cónsul Geanilda Vásquez
apoyó una organización sin fines de lucro llamada “Dominican Grand Parade, Desfile Dominicano”, constituida en 2025 y
con estatus 501(c)(3) del IRS. Nadie pone un chele, esperando que el Consulado,
el MIREX o el INDEX aporten, y nadie dice nada. Hay que pagar músicos, sonido,
limpieza… todo es posible con patrocinios. Ya el concejal Gabela nos apoyó por
escrito y Jackson High School nos ofrece su banda joven marchando.
Pero nadie impulsa y nos
quedaremos llevando flores. La pregunta sigue en el aire: ¿hasta cuándo?
Por: Jhonny Sánchez.
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