Trump asegura que EEUU está tomando el control de Ormuz
EUROPA PRESS: WASHINGTON. - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
aseguró este lunes que el Ejército norteamericano “está tomando el control del estrecho de Ormuz”, en medio de una
escalada que volvió a encender las alarmas sobre el suministro global de
petróleo.
Sus declaraciones llegaron
horas después de que Irán confirmara el cierre de la estratégica vía marítima,
anunciado el domingo por la Guardia Revolucionaria.
“Estamos tomando el control del estrecho. No les queda nada”, dijo Trump a Fox News. Según el mandatario,
Washington y Teherán negociaron durante once horas y “todo quedó acordado”, pero los iraníes exigieron cambios de último
minuto. Por eso, justificó, se reactivaron los ataques estadounidenses en la
zona. “La República Islámica está
recibiendo una paliza”, añadió, al dar por rota la tregua derivada del
preacuerdo firmado en junio.
IRAN CONFIRMA
CLAUSURA
Del lado iraní, la Autoridad
del Estrecho del Golfo Pérsico confirmó la clausura: “El paso por el estrecho de Ormuz resulta actualmente inviable. Tan
pronto como se restablezca la estabilidad, se revisarán las solicitudes y se
reanudará el proceso de concesión de permisos”.
La Guardia Revolucionaria
había advertido un día antes que el paso quedaba cerrado “hasta nuevo aviso” tras realizar disparos de advertencia contra un
buque que, alegan, ignoró sus instrucciones. “No se permitirá el paso a ningún buque hasta que cesen las
intervenciones de Estados Unidos en la región”, indicó en un comunicado
difundido por la cadena estatal IRIB.
REPRESALIA POR
SUPUESTO ATAQUE IRANI A BUQUE
El CENTCOM, Mando Central de
EE.UU., enmarcó sus últimos ataques como represalia por la ofensiva iraní
contra un buque comercial chipriota que habría desobedecido órdenes de la
Guardia Revolucionaria. El resultado: una nueva oleada de ataques cruzados y el
tránsito paralizado en el punto por donde circula cerca del 20% del petróleo
mundial.
El cierre de Ormuz es la línea
roja del mercado energético. Un bloqueo prolongado dispara el crudo, presiona
la inflación global y obliga a las armadas occidentales a escoltar convoyes.
Pero también es un riesgo para Teherán: el 90% de sus propias exportaciones de
petróleo pasa por ese cuello de botella.
Trump apuesta a mostrar fuerza antes de las elecciones, mientras Irán busca negociar desde una posición de presión. En el medio, las navieras ya desvían rutas y las aseguradoras elevan primas. La “tregua de junio” quedó en papel. Con el estrecho cerrado y dos potencias atribuyéndose su control, la pregunta no es si habrá impacto económico, sino cuánto durará y quién cederá primero.
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