VENEZUELA: Un mes después siguen buscando desaparecidos
EFE: CARACAS. - Entre túneles abiertos bajo los escombros, altares
improvisados sobre el hormigón y el rastro de cuerpos rescatados que la
burocracia perdió en el caos, los familiares de víctimas del doble terremoto de
hace un mes en Venezuela siguen buscando a los suyos, exigen a sus muertos y se
niegan a dejarlos atrás.
Usando el rastro que dejan las
moscas, grupos de ciudadanos equipados con picos, palas y herramientas de
protección -o sin ellas- cavan túneles entre las montañas de escombros de los
edificios de una urbanización construida por el Gobierno en la localidad de
Caraballeda del estado costero La Guaira, el más devastado por los terremotos
de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio.
En uno de ellos un hombre
asegura haber detectado un golpe como señal de vida la noche del miércoles, lo
que ha provocado un despliegue de voluntarios con bomberos y ambulancias a la
espera de esa posibilidad.
RASTREANDO
SEÑALES DE VIDA
La escena demuestra que
quienes siguen en pie no solo exigen a sus muertos, sino que se niegan a perder
la fe.
Lo hacen en un país donde las autoridades
contabilizan casi 5.400 muertes y omite el recuento de los desaparecidos, estimados en unos 29.400, según la plataforma
ciudadana ‘Desparecidos Terremoto Venezuela’.
Al otro lado de ese complejo de viviendas, Javier
Navarro busca a nueve familiares.
«Tenemos que
sacar a nuestra familia, así sea a pulmón, en las circunstancias que sea.
Nosotros no podemos dejar a nadie atrás», dice a EFE Navarro, de 36 años.
Navarro encontró a su madre y abuela
hace tres días en un avanzado estado de descomposición. Trabaja de noche para
eludir el sol inclemente de La Guaira y lo acompañan otros familiares que se
turnan para excavar, mientras la ciudadanía los apoya con alimentos y
herramientas.
Ha tenido calurosos debates con
conductores de maquinaria pesada para impedir la remoción de escombros en la
zona en la que sus «topos» trabajan.
«No nos vamos a
rendir. Que ni se les ocurra, porque nosotros no lo vamos a aceptar», responde Navarro al ser consultado
sobre la posibilidad de que las autoridades puedan pedir que se retiren de
allí.
DENUNCIAN DESAPARICIÓN DE CUERPOS EN
HOSPITALES
Mientras desde la cima de esas toneladas
de hormigón, donde ondea una bandera venezolana, se ven decenas de familiares
escarbando entre los restos; otros luchan contra la burocracia de las morgues
porque, habiendo sacado los cadáveres de sus parientes de entre los escombros y
entregados allí, luego no pudieron recuperarlos.
Es el caso de la familia de Amir Infante, un
adolescente de 16 años que quedó atrapado entre las puertas de una nevera,
mientras un edificio de Playa Grande le caía encima. Resistió durante al menos
13 horas y cuando fue sacado de los escombros, por unos vecinos, falleció.
Su padre, Jaime, cuenta a EFE
que lo llevó cargado en brazos en una moto hasta un hospital en La Guaira,
donde juntaron su cuerpo con el de un grupo de fallecidos, luego de ponerle un
código. Allí empezó el periplo de la desaparición. El señor Infante hizo todo
el trámite para que le entregaran el acta de defunción, pero cuando fue a
retirar el cuerpo para el sepelio nadie supo responder.
Por: la Redacción.
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