Desfile Dominicano tiñe Sexta Avenida de azul, rojo y blanco
NUEVA YORK. - Para miles de dominicanos en Nueva York, el Desfile
Nacional Dominicano es mucho más que uno de los grandes eventos del verano. Es
el reencuentro con la familia, con los amigos y con una isla que sigue viva a
kilómetros de distancia.
Este domingo 9 de agosto esa
tradición regresó a Manhattan.
La Sexta Avenida recibió la
edición número 44 del desfile, que reunió a dominicanos de distintas
generaciones y procedencias, junto a artistas, organizaciones, líderes
comunitarios, empresas y aliados de una comunidad que es parte esencial de
Nueva York.
La marcha fue abierta por una
delegación del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), encabezada por la
comisionada Jessica Tisch.
Desde temprano, ambos lados de
la avenida comenzaron a llenarse. Familias enteras y grupos de amigos tomaron
posiciones detrás de las barricadas para asegurar un buen lugar. Las banderas
dominicanas se multiplicaban a medida que avanzaba la mañana.
Algunos asistían por primera
vez. Para otros, volver es ya una tradición.
Para Luisa Collado, quien vive en Nueva York desde hace más de 30 años y lleva más de una década asistiendo al desfile, esta edición llegó vestida con los colores y símbolos de República Dominicana.
«Hoy vine vestida con la
bandera dominicana, representando lo típico de mi país. Vivo en Nueva York hace
más de 30 años y vengo al desfile desde hace más de 10», contó.
Entre el público también
estaba Frilia, residente de El Bronx desde hace aproximadamente una década.
Cuando se le preguntó desde cuándo participa, su respuesta fue contundente: «Siempre».
La jornada transcurrió de
manera organizada y con fuerte presencia del NYPD en distintos puntos del
recorrido. Entre las figuras públicas que participaron estuvo el alcalde de
Nueva York, Zohran Mamdani, quien se sumó al recorrido y compartió con la
comunidad.
Más de 40 carrozas,
agrupaciones culturales, delegaciones y tarimas con música en vivo desfilaron
entre merengue, bachata y dembow.
UNA COMUNIDAD
QUE HIZO DE NY SU CASA
La magnitud del desfile es también
el reflejo del crecimiento y la influencia dominicana en la ciudad. Lo que
comenzó como una historia de inmigración en vecindarios específicos de
Manhattan, El Bronx, Queens y Brooklyn, hoy se extiende a universidades,
empresas, medios, sindicatos, artes, deporte y política.
Padres, hijos, abuelos y nietos compartieron una
tradición donde cada generación encontró su propia manera de expresar su
identidad.
El abogado William Schwitzer,
quien lleva más de 30 años trabajando con las comunidades latinas de Nueva York
y acompañó a El Diario en el desfile, destacó:
«Como tantos otros grupos
inmigrantes que han enriquecido a Nueva York, la comunidad dominicana ha
aportado su cultura, gastronomía y arte, pero sobre todo el esfuerzo de hombres
y mujeres que trabajan cada día para sacar adelante a sus familias. Mi
compromiso ha sido educar, proteger y asegurar que nuestra comunidad conozca
sus derechos, por eso decimos presente en esta celebración».
Al caer la tarde, y después de
horas de música y baile, la Sexta Avenida recuperó poco a poco su ritmo
habitual. Pero las banderas seguían ondeando entre la multitud.
Por un día, el azul, rojo y
blanco dominaron Manhattan, dejando claro que esta celebración de 44 años aún
tiene muchas historias por contar.
Por: la Redacción.
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