Estados Unidos no descarta una operación militar contra Cuba
WASHINGTON. - El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete
Hegseth, afirmó que Washington no descarta una intervención militar en Cuba y
advirtió a La Habana sobre la determinación del presidente Donald Trump de “hacer valer las prerrogativas estratégicas”
estadounidenses.
“Como ya he dicho antes, y
creo que habéis visto lo que ha ocurrido en otros casos, todas las opciones
están sobre la mesa, incluidas las militares”, declaró el funcionario de la administración
republicana ante la prensa durante una visita a Panamá, donde participó en un
evento de la coalición militar impulsada por Estados Unidos contra los cárteles
latinoamericanos.
«CUBA HARÍA BIEN EN PRESTAR ATENCIÓN A LA VOLUNTAD DE
TRUMP»
Hegseth subrayó que la isla caribeña “haría bien en prestar atención a la
voluntad del presidente Trump de hacer valer las prerrogativas estratégicas
estadounidenses”. Añadió que, a su juicio, “nadie puede compararse con Estados Unidos” y que la influencia extranjera
en el hemisferio, en referencia a China y Rusia, ha sido “bastante insignificante”.
Sobre la aproximación de actores internacionales, el
titular del Departamento de Guerra mencionó: “Los rusos, cubanos, iraníes y Venezuela… La forma en que esos países
se han acercado a Estados Unidos y a la Coalición contra Cárteles de las
Américas (A3C) demuestra que entienden dónde reside el equilibrio de poder,
especialmente en este hemisferio. Y eso, sin duda, se aplica a Cuba”.
SANCIONES CONTRA LA CÚPULA CUBANA
En su última declaración pública acerca de Cuba, Trump
afirmó que la isla “se está acercando”
a Washington tras “muchas décadas” de
distanciamiento. La declaración se produjo apenas días después de que el
Departamento del Tesoro estadounidense impusiera un nuevo paquete de sanciones
contra el dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, su predecesor Raúl Castro y otros
altos funcionarios del régimen.
Sin embargo, en junio, el inquilino de la Casa Blanca
aludió a la posibilidad de una operación militar en Cuba, similar a las
ejecutadas en Venezuela o Irán, aunque afirmó mantener una postura “flexible” respecto a La Habana. “La diferencia es que Venezuela tiene
petróleo, Cuba no. Cuba tiene buenas propiedades y una costa preciosa”, declaró
el mandatario y agregó que las autoridades cubanas tienen “muchísimas ganas” de dialogar con Washington.
RUBIO ANTICIPA «UN FUTURO MUY DIFERENTE»
Por su parte, el secretario de Estado de Estados
Unidos, Marco Rubio, aseguró que el país liderado por el dictador Díaz-Canel
avanzará en “una senda irreversible hacia un futuro muy diferente” antes del
final del mandato del presidente Donald Trump, previsto para el 20 de enero de
2029.
“Estoy convencido de que Cuba,
antes de que termine este Gobierno, estará en una senda irreversible hacia un
futuro muy diferente”,
afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense el martes. Rubio señaló que en
la isla se deberá producir una “transición”,
advirtiendo que “no se puede tener algo
en pie durante 70 años —que echa raíces— y luego pensar que, de la noche a la
mañana, se va a arrancar todo de raíz y a plantar algo completamente nuevo”.
Conocido por su postura crítica hacia el régimen
cubano, Rubio consideró que una Cuba segura, estable y alineada con Estados
Unidos favorece el interés nacional de EEUU. “Cuba es sin duda una prioridad para nosotros porque redunda en nuestro
interés nacional”, subrayó y recordó su “conexión
personal” con la isla.
CRISIS ENERGÉTICA
“Por primera vez en su
historia, Cuba carece de dos elementos en los que siempre se había apoyado: un
patrocinador externo y la falta de atención de Estados Unidos”, precisó Rubio. Según el secretario de Estado, la
situación se agravó tras la detención en enero del dictador venezolano Nicolás
Maduro, aliado clave de La Habana, en una operación realizada por fuerzas
estadounidenses.
A raíz de la captura, la administración Trump impuso
un bloqueo petrolero a la isla caribeña. En los últimos días, Cuba sufrió dos
apagones masivos en menos de 24 horas, lo que agudizó la escasez de agua, el
alza de precios en productos básicos y la falta de servicios esenciales,
factores que incrementaron el malestar social contra el gobierno de Díaz-Canel. “Sin duda, esta situación no va a
desaparecer en los próximos dos años y medio”, concluyó Rubio.
En el ámbito local, un promedio de dos o tres horas de
electricidad tuvieron el miércoles los 9,4 millones de cubanos, según informó
la estatal Unión Eléctrica (UNE), que anticipó que el mayor apagón de la
jornada dejó sin suministro eléctrico al 69% del país al mismo tiempo. Cuba
enfrenta desde hace dos años una profunda crisis energética y las autoridades
del régimen reconocieron que la situación del Sistema Electroenergético
Nacional (SEN) es “crítica”.
Para el horario de mayor demanda —tarde y noche del
miércoles— la UNE previó una capacidad de generación de 1.053 megavatios (MW)
frente a una demanda máxima estimada de 3.250 MW. La crisis energética actual
responde tanto a factores internos, como un sistema obsoleto y falta de
inversiones durante décadas, como a causas externas, especialmente el bloqueo
impuesto por Washington.
Por: la Redacción.
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