FINJUS alerta sobre violaciones a garantías privados delibertad
SANTO DOMINGO, RD. - La Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS)
manifestó preocupación ante recientes casos difundidos por medios de
comunicación que evidencian graves dificultades que enfrentan personas privadas
de libertad dentro del sistema de justicia dominicano.
Servio Tulio Castaños Guzmán,
vicepresidente ejecutivo de la entidad, instó a que cualquier acto de privación
de libertad que exceda el límite legal sea revisado y corregido con urgencia
por las autoridades competentes.
LA LIBERTAD ES
LA REGLA
Consideró que la privación de
libertad constituye una de las manifestaciones más agudas del poder del Estado
sobre una persona y, por ello, no puede ejercerse sin límites, controles ni
revisión.
Recordó que el principio
constitucional establece que la libertad es la regla y su restricción una
excepción sometida a límites, garantías y controles estrictos.
CASOS QUE
ALARMAN
Entre los casos señalados
destaca el de un hombre que permaneció casi 20 años en prisión preventiva sin
sentencia definitiva, desde 2006 hasta 2026, cuando la intervención de la
Defensa Pública permitió que recuperara su libertad.
Asimismo, recordó que
recientemente 13 personas estuvieron detenidas por más de un mes sin ser
presentadas ante un juez, situación que concluyó con su liberación mediante una
acción de hábeas corpus.
Según el jurista, estos hechos
generan preocupación sobre la lentitud de los procesos judiciales y la falta de
seguimiento adecuado, pues una persona puede permanecer años privada de su
libertad mientras su situación legal queda sin respuesta definitiva.
FALLAS
ACUMULADAS DEL SISTEMA
La entidad reconoció que la
seguridad ciudadana exige respuestas firmes frente al delito, y que las
víctimas tienen derecho a acceder a la justicia, así como la sociedad tiene
derecho a que quienes violen la ley sean debidamente sancionados.
No obstante, advirtió que la
firmeza del Estado no puede confundirse con la ausencia de límites, ya que en
un Estado social y democrático de derecho el poder punitivo está sometido a la
Constitución, a la ley, a la proporcionalidad, a la dignidad humana y al debido
proceso.
Sostuvo que esta situación no
debe abordarse como un problema aislado, sino como el reflejo de fallas
acumuladas dentro del sistema de justicia penal: personas presas por períodos
prolongados sin respuesta judicial oportuna, procesos que se extienden más allá
de lo razonable y una prisión preventiva que corre el riesgo de convertirse en
pena anticipada.
LLAMADO A LAS
INSTITUCIONES
Castaños Guzmán consideró que
la detención en destacamentos policiales, la prisión preventiva y el
cumplimiento de una condena son situaciones jurídicamente distintas que no
pueden recibir el mismo tratamiento, ya que la prisión preventiva no constituye
una condena ni una sanción anticipada y toda persona detenida conserva la
presunción de inocencia.
Señaló que corresponde a la
Policía Nacional, el Ministerio Público, el Poder Judicial y los órganos
responsables de la administración penitenciaria garantizar que nadie permanezca
privado de libertad por ineficiencia, dilaciones o falta de coordinación del
propio sistema.
Reiteró que el Estado tiene la
obligación de investigar y juzgar dentro de los parámetros legales, recordando
que la Constitución protege la dignidad humana, la libertad y seguridad
personal, la presunción de inocencia, el debido proceso y la tutela judicial
efectiva, derechos que no desaparecen cuando una persona es ingresada a un
destacamento o a una cárcel, ni por la gravedad del delito imputado.
Por: la Redacción.
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