TSA cancela concesión minera a Falcondo tras casi 70 años en RD
SANTO DOMINGO, RD. - El Tribunal Superior Administrativo (TSA) canceló los
contratos de concesión minera suscritos entre el Estado dominicano y
Falconbridge Dominicana, S.A. (Falcondo), poniendo fin a una relación
contractual de casi siete décadas sobre la concesión Quisqueya I, ubicada entre
las provincias La Vega y Monseñor Nouel.
La decisión fue adoptada por
la Segunda Sala del TSA, presidida por el magistrado Antonio O. Sánchez Mejía e
integrada por los jueces Úrsula J. Carrasco Márquez y Edward A. Abreu, mediante
la sentencia núm. 0030-03-2026-SSEN-00332, de fecha 12 de agosto de 2026.
El fallo alcanza los contratos
suscritos el 24 de diciembre de 1956 y el 26 de septiembre de 1969.
La acción fue interpuesta en
julio de 2025 por el Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (FONPER), en
representación del Estado dominicano, tras identificarse incumplimientos
relacionados con la explotación de los yacimientos, obligaciones económicas y
laborales, así como con la presentación de informes técnicos exigidos por la
legislación minera.
Entre los elementos valorados
por el tribunal figura la paralización de las operaciones productivas de
Quisqueya I desde el 17 de noviembre de 2023, conforme a una certificación de
la Dirección General de Minería.
El TSA también tomó en cuenta
que Falcondo no presentó los informes semestrales de progreso correspondientes
a 2023, 2024 y 2025, ni los informes anuales de operaciones de 2023 y 2024.
IMPACTO LABORAL
Y ECONOMICO
La terminación de los
contratos se produce en medio de una crisis marcada por el cese abrupto de las
operaciones de Falcondo.
Tras la paralización de
noviembre de 2023, la empresa entró en una etapa de cuidado y mantenimiento,
sin ejecutar un plan de cierre ordenado, situación que derivó en la
desvinculación de trabajadores y en incumplimientos de compromisos con
empleados, contratistas y suplidores locales.
En 2024, más de 900
trabajadores fueron desvinculados y recibieron sus prestaciones laborales
mediante la intervención del FONPER, en representación del Estado dominicano.
A estos se sumó un grupo de
exempleados cuyos contratos fueron terminados en marzo de 2026 y que mantiene
reclamaciones laborales pendientes que, según sus voceros, ascienden a unos
RD$300 millones.
Por: la Redacción.
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