Pese a derrota, EEUU avanza a fase de grupos Mundial Fútbol
INGLEWOOD, CALIFORNIA. - Después de iniciar el Mundial con dos actuaciones
llenas de una energía y una vitalidad increíbles, Estados Unidos cerró su fase
de grupos con una presentación errática, irregular y, al final, desalentadora,
al perder por primera vez en esta Copa del Mundo: fue derrotado en la última
jugada del partido, cuando el suplente turco Kaan Ayhan remató el balón a la red tras una serie de
rebotes frente al arco.
Los aficionados pueden decir, con razón, que el
resultado —Turquía 3, Estados Unidos 2— importa poco, tanto porque Estados
Unidos presentó un equipo lleno de suplentes como porque el destino general del
grupo ya estaba definido después de sus victorias ante Paraguay y Australia en los dos partidos anteriores. Estados Unidos
sabía antes del inicio que, pasara lo que pasara, enfrentaría a Bosnia-Herzegovina en los dieciseisavos de final el miércoles
en Santa Clara.
Así será. Y presumiblemente lo hará con Christian Pulisic, quien ingresó poco antes de la hora de juego y
mostró su ritmo y potencia habituales. Aunque Estados Unidos logró resultados
positivos en su ausencia, no hay duda de que los estadounidenses son mucho
mejores con su atacante incisivo que sin él.
Pulisic no pareció tener ninguna limitación. Cuando un
balón largo fue enviado en diagonal hacia su sector, calculó que el defensor
turco no podría alcanzarlo y aceleró hacia la pelota, la empujó hacia adelante
y entró al área, donde estrelló un disparo en el poste. Momentos después tuvo
otra ocasión que obligó a Ugurcan Çakir a realizar una buena atajada y, a 15 minutos del
final, sacó un remate zurdo desde lejos —incluso mientras resbalaba— que pasó
apenas desviado.
Fue todo lo que Estados Unidos podía esperar ver de
Pulisic, aunque el resultado general no fuera exactamente el que quería.
Que no haya dudas: incluso sin mucho en juego, Estados
Unidos jugó para ganar. Ninguna selección masculina estadounidense ha ganado
los tres partidos de la fase de grupos en una Copa del Mundo, y el técnico
Mauricio Pochettino habló durante toda la semana sobre la importancia del
impulso y de empujar a sus jugadores a seguir luchando por otra victoria.
Cuando Auston Trusty, uno de los nueve nuevos titulares, marcó con un
remate desde un ángulo cerrado tras un córner elevado de Sebastian Berhalter apenas a los tres minutos, la multitud de 70,492
espectadores explotó y parecía que Estados Unidos volvía a tomar velocidad.
Pero esta vez no duró. Turquía, de la que muchos
pensaban que terminaría primera en este grupo, pero que quedó eliminada
temprano tras dos derrotas apagadas en las que no anotó goles, no se derrumbó.
Al contrario, pareció disfrutar la posibilidad de bajarle un poco los humos a
uno de los países anfitriones de este torneo.
El mediocampista estrella Arda Güler culminó una jugada en la que Mark McKenzie pareció perder la marca dos veces en la misma
acción para igualar el marcador en el minuto 10, y Joe Scally fue superado claramente por la banda unos 20
minutos después por Eren Elmali, quien centró para Orkun Kökçü en el gol que puso en ventaja a Turquía.
¿Habría sido distinta la
primera mitad si Tim Ream y Chris Richards hubieran
estado en el centro de la defensa? Casi seguro. Lo mismo podría decirse del ataque con Folarin Balogun, Pulisic y Malik Tillman. Pero el descanso y evitar tarjetas amarillas
—particularmente para Balogun, Tyler Adams, Richards y Antonee Robinson, quienes quedarían suspendidos un partido si reciben
otra amonestación en esta fase— eran prioridades, por lo que los titulares
habituales tuvieron la noche libre.
Estados Unidos logró reaccionar al inicio del segundo tiempo. Berhalter conectó una preciosa media volea desde fuera del área que venció al portero turco en el primer poste, y Estados Unidos controló buena parte de la posesión. Pero no hubo otro gol de ninguno de los dos equipos hasta que Ayhan aprovechó el momento justo antes del silbatazo final para mandar a Estados Unidos a la derrota.
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