Nicaragua avanza en reforma excluye apositores de elecciones
MANAGUA. - La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó este martes,
de forma unánime y en primera legislatura, una reforma parcial constitucional
que excluye de la participación electoral a los considerados «traidores a la patria» o «golpistas» y amplía el mandato
presidencial de seis a siete años.
«Se aprueba en forma unánime en lo general (la reforma)», anunció el presidente del Parlamento, Gustavo Porras,
según reportó el diario La Prensa. La reforma entrará en vigor una vez sea
aprobada en segunda legislatura en 2027.
El texto, leído por los
diputados, otorga potestad al Consejo Supremo Electoral para retirar la
personería jurídica a partidos políticos financiados por Estados Unidos y
excluye de la contienda electoral a quienes sean calificados como «traidores a la patria» o «golpistas».
El documento establece la
ampliación del mandato de seis a siete años prorrogables para los cargos de
copresidentes, de elección popular, jefaturas del Ejército, la Policía y los de
designación ejecutiva y legislativa.
La aprobación se produce meses
después de que el presidente Daniel Ortega afirmara que «no volverá a haber elecciones en el país» que preside desde 2007,
y adelantara futuras leyes para impedir cualquier comicio.
Ortega, exguerrillero y
secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que
derrocó a la dictadura de la familia Somoza en 1979, gobierna Nicaragua desde
2007. A sus 80 años, dirige el Ejecutivo junto a su esposa, Rosario Murillo,
quien actualmente ocupa el cargo de copresidenta tras ejercer como
vicepresidenta entre 2017 y 2025, cargo extinto tras su promoción.
CRÍTICAS
INTERNACIONALES
El proyecto ha sido criticado
por organizaciones como Amnistía Internacional (AI). Su directora para las
Américas, Ana Piquer, alertó que la reforma constituye «un intento por consolidar un sistema en el que el Estado
arbitrariamente decide quién puede ejercer un derecho humano fundamental y
quién queda excluido de él por motivos políticos».
AI señaló que la reforma se
suma a un «proceso sostenido de
concentración del poder y cierre del espacio cívico que se intensificó desde la
represión de las protestas de 2018», en las que, según organizaciones
civiles y mecanismos regionales y universales de protección de derechos
humanos, más de 300 personas fueron asesinadas.
Por: la Redacción.
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